La investigación determinó que las mujeres de 75 años o menos están muriendo a un ritmo mayor que en años anteriores en casi la mitad de los condados de la nación, muchos de estos ubicados en zonas rurales del sureste y oeste de Estados Unidos.

Curiosamente, la esperanza de vida de los varones se ha mantenido constante o ha aumentado en casi todos los condados.

El estudio es el más reciente de su tipo que detecta este patrón, en especial entre las mujeres caucásicas desfavorecidas. Algunas de las principales teorías atribuyen el declive en la esperanza de vida a una mayor tasa de tabaquismo, obesidad y menos educación, pero diversos expertos dijeron que simplemente no están en capacidad de dar una explicación.

Por mucho tiempo las mujeres han vivido más tiempo que los hombres y las cifras más recientes muestran que el promedio de vida de una mujer nacida hoy sería de 81 años y el de un hombre, 76 años, en Estados Unidos.

Sin embargo, esta diferencia ha comenzado a reducirse, y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades muestran que la longevidad de las mujeres no aumenta al mismo ritmo que la de los hombres.

El retroceso de la esperanza de vida de algunas mujeres al parecer comenzó a finales de la década de 1980, aunque comenzó a ser detectado apenas en los últimos años.