“El principal obstáculo para ir por la ruta del progreso no es la falta de dinero y de recursos. El obstáculo número uno es la falta de ideas, es la falta de comprensión y de visión, es la miopía de las pequeñas élites, llámense de izquierda o de derecha.”
Aquí un breve sumario y un par de ideas:

• La plata del Gobierno no alcanza ni para cubrir el gasto corriente, menos para inversión nueva. Pero esto no es lo peor, lo peor es que el Gabinete Económico y el presidente no se inmutan y nos quieren hacer creer que todo está en orden.

• Los líderes partidarios necesitan intoxicar y enrarecer el ambiente para pescar en río revuelto. La falta de ideas y propuestas será compensada con la confrontación artificial y estéril para asegurar de esa manera que todo mundo entre al circo y se olvide de la cruda realidad. El inicio anticipado de la campaña electoral y la tolerancia del TSE ante la violación de la reglamentación vigente dicen mucho de lo que está por venir.

• Históricamente en el año electoral se disparan las demandas sociales sectoriales y este no será la excepción, todo movimiento con demandas vindicativas sabe que esta es la oportunidad propicia para darle palos a la piñata estatal porque algo va a caer.

• El partido oficial se opondrá a la eliminación o reducción de cualquier subsidio, incluido el del transporte, así sea a costa de más deuda; los subsidios garantizan votantes, o al menos eso es lo que creen sus promotores.

• Dado que el candidato a la presidencia del partido oficial no es santo de devoción del presidente, pronto veremos mensajes cruzados y apuestas de futuro divergentes.

• La tregua entre pandillas, que ha reducido los asesinatos entre sus integrantes, no es sostenible con los actuales márgenes de impunidad que propicia el conjunto del sistema político.

• La naciente ciudadanía corre el riesgo de despersonalizarse por no tener agenda propia y terminar haciendo barra dentro del circo, sumándose a la cultura de que hay que apoyar a los buenos contra los malos.

• Cualquier nueva inversión importante esperará el resultado electoral de 2014, por lo tanto, no se puede esperar la generación de nuevos empleos.

• El sentimiento generalizado entre los funcionarios en el Ejecutivo estará determinado por la inexorable certeza de que van de salida y muy pocos prestarán verdadera atención a los asuntos de su competencia.

• Las remesas que envían nuestros compatriotas que viven y laboran mayoritariamente en Estados Unidos serán de nuevo la única esperanza real de contar con un ingreso, para la mayoría de las familias.

Podría aumentar la lista de penurias, pero el propósito no es jugar a profeta del desastre. El propósito es evidenciar que todos los males enunciados y otros son el resultado de las decisiones que han tomado y toman quienes detentan el poder y la falta de coraje ciudadano.

El principal obstáculo para ir por la ruta del progreso no es la falta de dinero y de recursos. El obstáculo número uno es la falta de ideas, es la falta de comprensión y de visión, es la miopía de las pequeñas élites, llámense de izquierda o de derecha, que utilizan los partidos y el poder político con el único propósito de defenderse y reproducirse a sí mismas, como si tuvieran el don de la eternidad.

Como soy convencido de que el cambio no provendrá de las élites, quiero apelar a quienes sí podemos imaginar un futuro mejor, a poner al debate las ideas de lo que puede ser un sueño de país compartido y realizable.

Es pues, responsabilidad ciudadana promover y obligar a que se discutan las iniciativas de interés público de forma abierta, sin prejuicios; sin descalificaciones personales y con pleno respeto a la disensión.