La Asamblea Legislativa aprobó hoy con  63 votos reformar el Código Penal con el propósito de endurecer las penas para los conductores temerarios.

Según el dictamen avalado por los diputados, se sancionará la conducción peligrosa con una pena de uno a tres años de prisión a los conductores que disputen vía o realicen competencias en vías públicas, sin previo permiso. Asimismo, se aplicará a las personas que manejen en estado de ebriedad, superando el límite fijado reglamentariamente o bajo efectos de drogas.

Además, la reforma contempla  que  los conductores del transporte colectivo de pasajeros o de carga involucrados en accidentes viales y que causen lesiones o provoquen  la muerte de otras personas, podrían purgar una condena de tres a cinco años de prisión.

A los conductores se les impondrá la privación del derecho de conducir y de la obtención de la licencia por el tiempo que dure la pena de prisión.

La diputada de la fracción Unidos por El Salvador, Claudia Ramírez, dijo que el objetivo de la reforma no es solo castigar al conductor, sino prevenir las tragedias viales.

Por su parte el diputado de ARENA, Roberto d’Aubuisson, dijo que la reforma es un mensaje en busca de solucionar el problema.

“Hago un llamado al pueblo salvadoreño, en el sentido que cuando manejemos lo hagamos con responsabilidad y ayudaremos a la disminución de los accidentes de tránsito. Ojalá esto realmente disminuya el problema”, manifestó el parlamentario tricolor Carlos Reyes.

Según datos de la Policía de Tránsito, hasta la primera quincena de abril, se detuvieron a 374 conductores temerarios, entre particulares y del transporte público de pasajeros.