El serbio Novak Djokovic lució de nuevo como una aplanadora en la cancha y se apoderó por tercera vez seguida del título del Abierto de Australia, al imponerse el domingo 6-7 (2), 7-6 (3), 6-3, 6-2 al británico Andy Murray, quien vio roto sus sueños de ganar su segundo torneo del Grand Slam.
 
Djokovic, primero del escalafón mundial, es el primer hombre que se corona tres veces seguidas en Melbourne desde que este torneo adoptó la modalidad de abierto.
 
Nacidos en mayo de 1987 y amigos desde los días en que participaban en el circuito juvenil del tenis, Djokovic y Murray mostraron que se conocen bien, en una revancha de la final del Abierto de Estados Unidos del año pasado, conquistada por el escocés. No hubo quiebres de servicio sino hasta el octavo game del tercer set, cuando Djokovic lo logró y se encaminó al triunfo.
 
En el siguiente game, con el servicio, el serbio Djokovic dejó en cero a su rival y tomó una ventaja de dos sets a uno.
 
El segundo rompimiento del encuentro también fue obra del serbio, para colocarse arriba por 2-1 en el cuarto set. Un quiebre más puso la situación en 4-1, cuando Murray incurrió en una falta doble en break point.
 
Esta vez, Djokovic no se desgarró la camiseta como lo hizo el año pasado, después de su épica victoria sobre el español Rafael Nadal en cinco horas y 53 minutos. Simplemente bailó un poco, miró al cielo y aplaudió al público, tras un esfuerzo de 3:40 horas.
 
Fue el sexto título de Djokovic en torneos del Grand Slam y el cuarto que consigue en el Melbourne Park, donde marcha invicto en 21 partidos.
 
El triunfo de Murray sobre Djokovic en la última final del US Open puso fin a una sequía de 76 años para los tenistas británicos en majors. Murray, de 25 años, ha perdido tres finales del Abierto de Australia.