Estados Unidos continúa su camino hacia la diversidad racial: según proyecciones del Censo publicadas hoy, en 2043 el país se convertirá en una "nación de minorías" y, para 2060, el crecimiento de los hispanos será tan fuerte que prácticamente uno de cada tres residentes será de ese origen.
 
"En el próximo medio siglo, Estados Unidos se convertirá en una nación plural, donde la población blanca no hispana seguirá siendo el grupo más grande, pero ningún grupo será mayoría", dijo el director en funciones de la Oficina del Censo, Thomas Mesenbourg, al presentar los datos.
 
Éstos apuntan a que la población blanca no hispana alcanzará su máximo volumen en 2024, cuando llegue a los 199,6 millones, frente a los 197,8 de este año. Al contrario de otros grupos raciales o étnicos sin embargo, a partir de ese momento comenzará un inexorable decrecimiento.
 
Una tendencia contraria a la de las actuales minorías, especialmente la hispana, pero también la afroamericana o la asiática.
 
Así, el Censo calcula que la población hispana se duplicará de los actuales 53,3 millones de personas a 128,8 millones en 2060.
 
"Consecuentemente, al final del periodo, casi uno de cada tres residentes en Estados Unidos sería hispano, frente a uno de cada seis hoy en día", concluye el análisis.
 
Frente a esta progresión, la afroamericana -que ya dejó el puesto de primera minoría a la hispana años atrás- aumentará más lentamente, de 41,2 a 61,8 millones en el mismo periodo de tiempo, mientras que la asiática pasará de 15,9 millones hoy en día a 34,4 en 2060.
 
El Censo destacó además que en el próximo medio siglo la población estadounidense será "considerablemente más vieja" y que, para 2051, se habrá pasado la marca de los 400 millones de habitantes. Cinco años más tarde, en 2056, se cumplirá otro récord preocupante: por primera vez, la población mayor de 65 años superará a los menores de 18.