El problema es cuándo iniciar la educación bilingüe y cómo realizar la transición en el inicio de esta. La recomendación sería iniciar el aprendizaje del segundo idioma cuanto antes. Cuanto más pequeño es el niño, más facilidad tiene para fijar el aprendizaje del segundo idioma. Sin embargo, si dicho aprendizaje es demasiado temprano, de modo que aún el menor no maneja la lengua materna, en la práctica está aprendiendo las dos lenguas a la vez y suele producirse cierta confusión en él, por lo que tiende a retrasar el inicio de la comunicación.

Es frecuente que los niños que aprenden a hablar en dos lenguas simultáneamente lo hagan con cierto retraso, lo cual dificulta en un principio la comunicación con ellos, aunque posteriormente se inician a hablar ya en ambos idiomas. Si se prefiere evitar este posible inconveniente, lo recomendable sería que se inicien en la segunda lengua cuando sean capaces de expresarse suficientemente bien en su lengua materna, y sean capaces también de evitar la confusión y entender que el segundo idioma es simplemente otra forma de hablar. Los tres años puede ser una buena edad, incluso los dos años y medio, si su desarrollo del lenguaje ha sido rápido.

Todo ello significa que el aprendizaje, idealmente, debe iniciarse en la etapa preescolar. Entre los siete y los 10 años de edad podría considerarse que el niño es ya bilingüe.