Un total de $10 millones, de los fondos destinados para pagar deuda de largo plazo ($400 millones), fueron solicitados por el presidente de la República, Mauricio Funes, a la Asamblea Legislativa para cancelar la mayor parte de la compensación adeudada a los transportistas, correspondientes al período de agosto a diciembre de 2012.

Sin embargo, con la presentación de esta moción, el FMLN y ARENA han vuelto a la confrontación, ya que los tricolor aseguran que no darán sus votos para esta moción. A su parecer, el pago del subsidio no entra en el concepto de deuda, sino que es un gasto corriente que el Gobierno debió suplir y que el retraso en el pago es solo producto del mal manejo de los fondos públicos.

Al conocer sobre la postura de ARENA, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Francis Hato Hasbún, responsabilizó al principal partido de oposición de cualquier medida de hecho que los transportistas ejecuten - ya sea aumento al pasaje y paro de labores-, debido a que el Gobierno no cuenta con el dinero suficiente para pagar la deuda de la compensación, la cual ronda los $19 millones.

Para aprobar la petición, al menos 56 diputados deberán ponerse de acuerdo y votar a favor.

El Ejecutivo solicita que los $10 millones sean derivados de los $400 millones disponibles, correspondientes al restante de $800 millones aprobados para el pago de eurobonos, que no fueron cobrados a inicio del año por ninguno de los tenedores.

Esta medida fue anunciada por Funes a inicios de año, durante su programa radial “Conversando con el Presidente”.