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Víctima. José Alexis Parada pertenecía a un grupo juvenil.

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  • Víctima. José Alexis Parada pertenecía a un grupo juvenil.

  • Inspecciones. Policías verifican el lugar donde apareció una maleta con un cadáver dentro en la colonia Costa Rica en San Salvador.

  • Búsqueda. Agentes custodian la fosa clandestina encontrada en La Libertad.

  • Hallazgo. La imagen de archivo corresponde al día que encontraron el cadáver de José Alexis, a mediados de noviembre, cuando tenía varios días de haber sido asesinado. En estos casos, Medicina Legal recomienda ataudes térmicos por las bacterias.

Víctima. José Alexis Parada pertenecía a un grupo juvenil.
Era su único hijo varón. El que estaba cursando primer año de bachillerato técnico. Al que había matriculado en un curso de mecánica para las vacaciones. Al que pensaba comprarle una computadora el próximo año. El cadáver de José Alexis Parada Hernández fue encontrado semienterrado en un predio baldío cerca de su casa en el barrio San Jacinto, al sur de San Salvador. Lo encontraron agentes de la policía seis días después de haberse extraviado. El cadáver estaba ya descompuesto, según la descripción hecha por el Instituto de Medicina Legal. El joven fue asesinado por un golpe hecho con un objeto contundente en la cabeza.La policía tiene pocas pistas de lo que sucedió entre el 14 de noviembre en la mañana, cuando José Alexis salió de su casa, después de recibir una llamada telefónica; y el 20 de noviembre, cuando fue encontrado su cadáver bajo una pila de hojas con tierra en un predio baldío de la lotificación Quinta Figueroa, cerca de su casa.

Desde el 14 de noviembre, Nery lo buscó en varios hospitales, en puestos policiales, cuerpos de socorro, en Medicina Legal, pero no había rastro de él. La desesperación iba en aumento, por eso cuando unos policías le contaron que habían encontrado un cadáver cerca de su casa, no dudó en acercarse al lugar. La mujer quería descartar que fuera su hijo. Pero lo reconoció desde lejos: eran los zapatos que le había comprado meses atrás.

“Estaba segura que lo iba a encontrar, pero nunca me imaginé que así”, describió Nery la semana pasada.

El primer lugar en bachillerato técnico

El lunes 3 de diciembre, el nombre de José Alexis se escuchó en el altoparlante durante la entrega de reconocimientos a los alumnos destacados en bachillerato del Colegio Profesor Carlos Álvarez Pineda, del barrio San Jacinto. Era la clausura del año escolar y habían pasado dos días del entierro del joven. Ningún pariente estuvo para recoger el reconocimiento por el primer lugar obtenido en bachillerato técnico. “No pude ir a la clausura, sé que él tenía buenas notas, pero tengo que seguir trabajando, tengo mucho que pagar”, describió la madre de José Alexis.

Nery trabaja como doméstica para mantener a sus tres hijas, y ahora acumula otras deudas: $1,000 de gastos fúnebres; $600 fueron utilizados para la compra de un “ataúd térmico” para el funeral de José Alexis, realizado el jueves 24 de noviembre. El precio que brindan las funerarias por las cajas térmicas son más costosos, $400 a $500 más que un ataúd tradicional. La caja fúnebre más sencilla tiene un precio promedio aproximado de $200.

Las térmicas son cajas fúnebres dobles, según explican diferentes empleados de funerarias consultados. Este formato es utilizado cuando el cadáver ya se encuentra en proceso de descomposición, y Medicina Legal determina que no puede colocarse en una caja de madera, debido al mal olor y las bacterias que el cadáver desprende.

La primera caja, donde se ubican los restos en estado de descomposición, explica don Miguel, un vendedor de servicios fúnebres de Tonacatepeque, está elaborada de metal y no se puede abrir. Después, esa caja de metal es colocada dentro del ataúd de madera. “En esas cajas se puede velar tranquilamente porque está todo bien sellado”, dijo el empleado de una funeraria.

“Yo necesitaba velarlo. Él es mi hijo, un ser humano que no se puede enterrar sin despedirlo. Ahora tengo esa deuda, pero yo me siento tranquila, porque sé donde está y cómo lo enterramos”, dijo Nery.

La cantidad de personas que se ven obligadas a comprar “ataudes térmicos” debido al estado de descomposición en que se encuentran los restos de sus familiares, según los vendedores de servicios fúnebres, es cada vez más grande.

“Antes no era tan común que vendiéramos esas cajas, solo se utilizaban cuando esperaban a familiares que venían del extranjero para el velorio, pero ahora es con tanta gente que encuentran enterradas que casi todas las funerarias tenemos ese servicio”, dijo Jorge, de una funeraria ubicada en Santa Ana.

En San Miguel, el valor de un “ataúd térmico” puede ser $800 más que uno común, según la información de funerarias. “Tenemos bastante clientela de este tipo de cajas, nosotros llegamos a Medicina Legal y enfrente de los forenses se lo sellamos para llevarlo a la vela, y después al cementerio”, resumió Roberto, otro empleado fúnebre.

Policía vincula a pandilleros con homicidio

Los investigadores creen que los homicidas de José Alexis utilizaron un señuelo, que aún no han identificado, para atraerlo hacia ellos. Las averiguaciones tampoco indican un posible móvil del asesinato. “Creemos que los ejecutores, como casi siempre en estos casos, son pandilleros. Pero en esta ocasión la víctima no está perfilada como un aspirante a conformar la pandilla o algún vínculo con pandilleros, no tenemos indicios que esté vinculado a pandillas, en estos casos puede ser hasta por envidia”, dijo un investigador del caso.

José Alexis cumplió 17 años en septiembre, y desapareció pocos días después de haber terminado su primer año de bachillerato técnico opción contador. “Con su muerte se quedaron los planes que tenía de aprender un oficio para ayudarme con los gastos. Me dijo: ‘Mami, matriculame en el curso para ser mecánico’. Estaba tan entusiasmado”, relató Nery.

José Alexis formaba parte de la Organización Líderes Solidarios, integrada por estudiantes universitarios y de secundaria interesados en colaborar con labores de apoyo para los pacientes del Hospital Bloom y otro tipo de ayuda en diferentes áreas. El sábado 1.º de diciembre, Nery estuvo en un homenaje que esa organización hizo a su hijo.

Ese día, Nery descubrió a su hijo en otras facetas. Los miembros de la Organización Líderes Solidarios mostraron fotografías y videos en las que José Alexis aparecía en actividades en el hospital de niños, como voluntario. “Él solo me decía que quería donar sus órganos cuando muriera para gente que está enferma y que le puedan servir”, recuerda la madre del joven.

Los miembros de Líderes Solidarios se concentraron la semana pasada en la plaza Salvador del Mundo para denunciar el hecho y pedir justicia por el homicidio del estudiante.

Hallan 18 cadáveres en dos semanas

El criminólogo de la Fiscalía General de la República (FGR), Israel Ticas, aseguró que en las últimas dos semanas excavó diferentes terrenos de los departamento de Sonsonate, Ahuachapán, Santa Ana y La Libertad para desenterrar 18 cadáveres de hombres, mujeres y niños que fueron asesinados en diferentes momentos y que engrosaban la lista de personas desaparecidas.

La Policía tiene un listado de 1,336 personas desaparecidas entre enero a septiembre de 2012. Según la PNC, los departamentos con más extravíos son San Salvador, con 397 casos, y La Libertad, con 230.

Debido a la saturación de víctimas pendientes de encontrar, un grupo de 40 investigadores de la Subdirección Antipandillas de la Policía Nacional Civil y fiscales han sido capacitados para la búsqueda de cadáveres enterrados en fosas clandestinas.

La capacitación fue impartida a mediados de noviembre por el criminólogo de la Fiscalía. Ticas hizo énfasis en que es necesario fijarse en la tierra que ha sido removida y en los rastros de la escena de un homicidio, que casi siempre está cercana al orificio donde los homicidas colocan a sus víctimas.

La semana pasada, los investigadores realizaron sus primeras prácticas buscando los cadáveres de tres menores de edad, reportadas como desaparecidas en noviembre de 2010. Los tres cadáveres fueron ubicados en la zona rural del municipio de San Juan Opico (La Libertad).

Los investigadores ubicaron en una sola fosa los restos de las menores de entre 14 y 17 años de edad que aún no han sido identificadas. Estaban tendidos uno sobre otro.

Según los fiscales e investigadores de la Policía, es común que las pandillas busquen lugares remotos para enterrar a sus víctimas: pandilleros rivales, civiles o incluso miembros que no siguen las directrices de la estructura.

Entre los cadáveres ubicados recientemente por Ticas se encuentra el de dos jóvenes estudiantes reportados como extraviados meses atrás. Incluso junto a uno de los cadáveres estaba una mochila escolar. Los restos en estado de putrefacción estaban enterrados en un cementerio clandestino situado en la urbanización El Sauce de Sonzacate, cerca de la calle que va al cantón Sisimitepec de Nahuizalco, en el departamento de Sonsonate.

Durante las pesquisas que realizan los investigadores levantan basura, hojas, tierra y piedras para ubicar las fosas clandestinas. La consigna de los rastreadores es encontrarlos, pero también cuidar las evidencias que pueden ser determinantes durante un proceso judicial. En el caserío Las Flores, de La Libertad, desde la semana pasada los investigadores buscan los cadáveres de una mujer y su hijo en un sector donde el forense de la fiscalía ya encontró otros dos cadáveres en dos fosas diferentes.

El cadáver de José Alexis fue descubierto por un vecino que transitaba por el predio baldío. El hombre, según dijo, sintió un olor extraño y alertó a la policía que finalmente descubrió a la víctima.

La despedida de José Alexis fue breve, dice su madre, como también lo fue su vida. El joven tenía 17 años.