Nunca nadie... jamás dijo que requerían estos fondos para pagar gasto corriente, como se dice ahora, en una acción más política-mediática que realidad. Al pagar las LETES... sin necesidad de ir a la Asamblea... tendrá para libre uso unos $500-600 millones...
Recordemos que ante esa demanda, el Ministerio de Hacienda señaló en campo pagado: “No se aumentará la deuda del país, ya que será canje de condiciones de la deuda”, porque solo sería convertir una de corto plazo a largo plazo. Nunca nadie, en ninguna parte jamás dijo que requerían estos fondos para pagar gasto corriente, como dicen ahora, en una acción más política-mediática que realidad.

Preocupa ver que el país se sigue endeudando para financiar gasto corriente. Usted debe conocer cómo se utilizaron los $200 millones del préstamo del BID Programa Integral de Sostenibilidad Fiscal y Adaptación al Cambio Climático. Según datos oficiales, se destinaron: $33 millones a Casa Presidencial, de los cuales 87% fue para las secretarías Técnica, de Asuntos Estratégicos, de Inclusión Social, de Asuntos Jurídicos y de Comunicaciones; $38 millones para pago de intereses de deuda; $11.4 millones para rehabilitación de lisiados; 7.5 millones para el Ministerio de Hacienda, principalmente para reintegros de impuestos; y $29.7 millones en otras erogaciones. Total: $119.6 millones de crédito utilizados básicamente para “gasto corriente”.

Súmele $61.2 millones del subsidio del gas y $19.2 millones del transporte público y totalizará los $200 millones. Además, agréguele los $50 millones de la CEL para el subsidio de la electricidad, cuando ella tiene que solicitar préstamos para financiar sus inversiones. Total de subsidios pagados con “préstamos”: $130.4 millones.

Debo enfatizar, no estamos cuestionando ningún gasto, solo señalando su fuente: “préstamos”. Consecuentemente, debemos saber que estas erogaciones no son sostenibles en el tiempo y con el nuevo endeudamiento solo se mantendrán hasta pasadas las elecciones. Después será problema de otros, aunque igual, el pago saldrá de los impuestos o del sacrificio de eliminar algunos de estos programas.

El Acuerdo para la Sostenibilidad Fiscal, firmado por el Gobierno y todos los partidos políticos, señala que con los primeros $400 millones se pagarían LETES y que de no utilizarse los otros $400 millones en el pago del “put”, la Asamblea aprobaría su uso. Este concepto del acuerdo fiscal también se vendió en el extranjero a los inversionistas que compraron esta nueva emisión.

Veamos, la deuda a corto plazo –mayoritariamente LETES– es de $804 millones al 30 de noviembre de 2012 (sitio web del BCR). Entonces, el uso correcto de estos recursos, apegado al espíritu del acuerdo es: (i) pagar los $800 millones de la deuda de corto plazo; (ii) formalizar detalladamente la reducción del gasto corriente acordado; y (iii) presentar la reforma para bajar el límite de emisión de LETES a 15% del gasto corriente. Esto lo debería aprobar, sin reparos, la Asamblea Legislativa. Así “todos” cumplirían con el acuerdo.

Además, al pagar las LETES, el Gobierno quedaría con la tarjeta de crédito a cero, similar al caso de una persona que paga sus tarjetas con un préstamo personal a mayor plazo. Igual sucedería con el Gobierno: “cero” LETES y libre para volver a emitir y financiar el gasto que considere pertinente, sin necesidad de ir a la Asamblea para nada. Así tendrá para libre uso unos $500-600 millones, para pagar los $19 millones del subsidio al transporte, $24 millones del gas, $43 millones para las elecciones, $21 millones para el voto en el exterior y lo que necesite. Es año preelectoral.

Pero, obviamente, la deuda aumentará unos $800 millones en 2013, para totalizar alrededor de $14,200 mill o 57% del PIB: esa será responsabilidad solo del Gobierno. Sincerémonos y ¡que Dios proteja a El Salvador!