Tras los disturbios registrados en el centro de San Salvador el viernes por la noche debido al desalojo de ventas informales, y que se prolongaron hasta las primeras horas de ayer, varias arterias permanecieron cerradas para establecer un perímetro de seguridad que fue resguardado por el CAM, la Policía y la Fuerza Armada.

El cordón de seguridad se estableció desde la 11.ª avenida sur y calle Rubén Darío hasta la 1.ª avenida sur, en las cercanías del Palacio Nacional. También abarca la calle Arce, la 1.ª calle poniente, la 3.ª calle poniente, pasaje Montalvo y parque Hula Hula.

Las ventas informales y los negocios ubicados desde la 11.ª avenida sur hasta la 7.ª avenida sur, en la calle Rubén Darío, operaron ayer con normalidad.

Algunos curiosos y vendedores se concentraron hasta donde las cintas amarillas les permitieron, para observar cómo el personal contratado utilizaba maquinaria pesada para destruir las armazones de metal y concreto diseminadas en las 33 cuadras que abarcó el desalojo.

Ante los cierres, el transporte colectivo se desvió, en su mayoría hacia la alameda Juan Pablo II, se generó congestionamiento en calles aledañas a la zona.