Juegos pirotécnicos para ser utilizados en las celebraciones del Nuevo Año Lunar explotaron el viernes en el camión donde eran transportados en el centro de China, destruyendo parte de una autopista elevada haciendo que algunos vehículos cayeran 30 metros.

Medios estatales de comunicación tenían versiones contradictorias sobre el número de víctimas. La enorme explosión derribó un tramo de 80 metros de la autopista principal este-oeste en la comarca de Mianchi en la provincia de Henan.

Dispersó trozos de escombros ennegrecidos y destrozó las ventanas de una estación cercana de camiones. No se explicó de inmediato la causa de la detonación.

Nie Jianyin, un vocero del Partido Comunista de la cercana ciudad de Sanmenxia, citó a funcionarios provinciales diciendo que se confirmó la muerte de cinco personas y que ocho están hospitalizadas. La agencia de noticias Xinhua reportó cuatro muertes.

Reportes iniciales de China National Radio y de otros medios que reportaban 26 personas muertas fueron retirados posteriormente de sitios de internet.

Fotografías colocadas en el sitio de internet del diario Dahe Daily, de Henan, mostraban que faltaba un tramo de la autopista elevada, con las ruedas posteriores de un camión en el borde de una sección cortada de la carretera.

Otras fotografías mostraban bomberos abajo lanzando agua a partes de concreto calcinados, a camiones destruidos y contenedores de carga aplastados.

El accidente ocurrió aproximadamente 90 kilómetros (55 millas) al oeste de Luoyang, una capital antigua de China conocida por grutas de estatuas budistas talladas en acantilados de piedra caliza. Los fuegos de artificio son una parte muy popular de las festividades del Año Nuevo Lunar chino.

Para atender la demanda, los juegos pirotécnicos son fabricados, transportados y almacenados en grandes cantidades, en ocasiones en condiciones inseguras.

El resultado es catástrofes periódicas: En 2006, en el primer día del Año Nuevo Lunar, un cuarto de almacenaje con fuegos artificiales estalló durante la verbena de un templo en Henan, matando 36 personas y lesionando a decenas más.

En 2000, explotó una fábrica de juegos pirotécnicos sin licencia en el sur de China, matando 33 personas, incluidos 13 estudiantes de primaria y secundaria que trabajaban ahí.