En los próximos meses, la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) trabajará en varios frentes para concretar el proyecto de reactivación del servicio de tren de pasajeros y de carga.

Uno de los aspectos que está por definirse es cómo se financiará un proyecto de esta envergadura.

José Antonio Sebastián, director de desarrollo estratégico e internacional de Tramrail, firma que realiza los estudios de prefactibilidad, dice que hay tres alternativas: lo pone el Gobierno, la empresa privada o un asocio Gobierno y empresa privada (APP).

La semana pasada, cuando se presentó públicamente el proyecto, las autoridades de CEPA dijeron que las dos alternativas que se evalúan son una concesión o un asocio público-privado.

“Se haría no con fondos del Estado o fondos privados sino que sería una inversión privada en un asocio público-privado”, dijo la semana anterior el presidente de CEPA, Alberto Arene, en una entrevista radial.

La empresa a la que representa Sebastián se ocupará en los próximos meses de determinar una serie de aspectos que arrojarán cuánto podría costar la reactivación de la ruta Sitio del Niño a San Salvador y San Martín-San Salvador, que consta de 56 km.

Paralelo a la viabilidad del proyecto, Tramrail prepara con CEPA el modelo público-privado a elegir de entre los 16 que existen.

“Todo eso nos va a dar una cifra, una vez que tengamos esa cifra CEPA-FENADESAL nos dirá: ‘yo lo quiero hacer por un sistema de concesión privada, no yo lo quiero hacer por un sistema de participación público-privada’”, ejemplificó Sebastián.

El análisis base estará listo entre mayo y junio. El informe final sobre el tren de pasajeros con todas sus cifras se presentará antes de que concluya 2013.

“No nos va a detener ni el tamaño de la inversión, ni el formato para llevar a cabo el proyecto, no nos debe como salvadoreños de inhibir”, afirmó Mauricio Castro, gerente de Ferrocarriles Nacionales de El Salvador (FENADESAL) sobre las intenciones de concretar los planes.

Ejemplo costarricense

Costa Rica tomó la decisión de rehabilitar sus sistema ferroviario en 2009.

El Gobierno de esa época decidió ordenar las vías y poner a andar trenes de segundo uso que compró a España.

La primera ruta que se habilitó fue San José-Heredia, con cuatro trenes.

“Ahora que han visto que el sistema es eficiente, que tienen una demanda, que todo funciona, han decidido potenciarlo”, contó Sebastián.

Esa decisión se traduce en la inversión de $450 millones en su sistema para comprar 38 trenes nuevos y completar 90 kilómetros de recorrido.

El próximo paso es inaugurar la ruta San José-Cartago, con seis trenes que van a ir y venir cada media hora.

Cada tren tiene capacidad para más de 300 personas. En automóvil el trayecto es de más de una hora.

Con la compra de nueves trenes su flota completará 16 unidades. El año pasado, el sistema transportó 2.7 millones de pasajeros.

Entre las dos rutas se cubren 50 kilómetros. “La gente prefiere esperar 15 minutos tranquilo y seguro que irse una hora y 20 por la carretera”, comentó Sebastián.