El excombatiente Cecilio Vásquez, de 61 años de edad, perdió su ojo derecho luego de un procedimiento quirúrgico que fue necesario practicarle para intervenir la herida que provocó una bala de goma.

Vásquez sufrió ese disparo por parte de agentes policiales durante las protestas protagonizadas exmilitares salvadoreños en contra del Ejecutivo, en exigencia a una indemnización de $10,000 y una pensión de $700.

Vásquez fue sometido a la operación ayer en el Hospital Rosales. Los médicos determinaron que sufrió una perforación en el globo ocular, por lo que era imposible restaurar el órgano.

Hospitalizado por el procedimiento quirúrgico, el exmilitar, que estuvo destacado en Panchimalco durante la época de la guerra civil de El Salvador, dijo estar arrepentido de haber asistido a las movilizaciones. Los veteranos solicitan la aprobación del anteproyecto de ley presentado a la Asamblea en agosto de 2012, en el cual piden la indemnización, créditos, pensiones, atención médica y becas para estudio para sus familias.

Agentes de la Unidad de Mantenimiento de Orden (UMO) repelieron las protestas en la carretera hacia Comalapa, La Paz, con gas pimienta, balas de goma. Nueve excombatientes resultaron heridos con balas.

En su momento, el jefe de la región metropolitana de la Policía Nacional Civil, Mauricio Arriaza, aseguró que el uso de las balas fue necesario, porque así lograron restablecer el orden público.

“Ellos han venido armados, con armas blancas: corvos, machetes, varillas, piedras, garrotes y algunos, se sospecha, andan armas de fuego cortas.

La UMO utiliza diferentes accesorios para responder a esa agresión ilegítima que ellos están haciendo tanto a la población como a la Policía Nacional Civil”, expresó en su momento Arriza.

El ministro de Seguridad, David Munguía Payés, también justificó el accionar de la UMO considerando que se actuó bajo ley.