ARENA y el FMLN están empatados en la lucha electoral por la presidencia, revela la encuesta más reciente realizada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA.

Para este estudio, realizado entre el 16 y el 20 de noviembre, fueron entrevistados 1,200 ciudadanos en todo el país, lo que permite hacer inferencias sobre la opinión de toda la población con un margen de error de 2.9% y un nivel de confianza del 95%.

En primer lugar se indagó si la gente está a favor de que el partido oficial siga gobernando o no. Esta información muestra, en esencia, si los electores quieren continuidad, reforma o cambio.

En este momento, el 39.6% de los salvadoreños quiere que siga el mismo partido en el Gobierno, el 42.4% desea que llegue otro, mientras que al 8.8% le es indiferente. La gente sigue a favor de un cambio en la administración del país, pero la brecha ha bajado de 15 puntos hace tres meses a los 2.8 actuales.

La gente que está a favor de la continuidad percibe que la administración actual ha hecho un buen trabajo, y que muchos de sus proyectos deben de seguir adelante. Las personas a favor del cambio no han visto logros y desean ver qué sucede con una nueva administración.

Luego se preguntó a los entrevistados por cuál partido político votarían si las elecciones presidenciales se realizaran el próximo domingo: el 29.3% dice que lo haría por el FMLN; el 28.2%, por ARENA; y el resto de partidos acumula solo el 3.5%. Los demás entrevistados aún no ha decidido o no respondieron a la pregunta.

La intención de voto manifestada por los salvadoreños es parecida a la de hace tres meses, cuando ARENA aparecía tres puntos arriba del FMLN. Hay que recordar que las cifras de cada partido pueden ser 2.9% más altas o más bajas.

En agosto, los partidos ya habían dado a conocer sus cartas presidenciales, pero aún no las habían oficializado. En septiembre, ARENA nombró como candidato a Norman Quijano, pero dejó en espera la decisión sobre su acompañante. En noviembre, el FMLN lanzó a Salvador Sánchez Cerén, acompañado de Óscar Ortiz.

La candidatura de Quijano, vista solo desde la opinión pública, ha sido incuestionable desde el inicio en ARENA, ya que, como alcalde de San Salvador, ganó notoriedad y aprecio en todo el país. El desalojo de los vendedores en una zona del centro capitalino, sin embargo, ha dañado su imagen. Aún así, su popularidad sigue siendo alta. El FMLN, por su parte, decidió llevar a uno de sus líderes con menos popularidad entre la población, pero lo hizo acompañar del muy popular alcalde de Santa Tecla.

Por lo demás, ARENA y el FMLN siguen siendo los partidos con más simpatizantes en todo el país, por lo que una eventual tercera candidatura tendrá problemas para entrar en la lucha con opciones reales de victoria.

De momento, los datos muestran que el FMLN tiene su mejor desempeño electoral entre la gente del interior del país, la zona rural y las familias de nivel socioeconómico bajo y marginal. ARENA, por su parte, se ha fortalecido entre las personas del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS) y en familias de ingresos medios.

¿No debería Quijano tener una ventaja amplia sobre Sánchez Cerén? La mayoría de la gente, en definitiva, cree que el alcalde sería un mejor presidente, y cree que al final de la contienda se alzará con la victoria. El problema principal que enfrenta es que hay regiones del país, como la oriental, donde ARENA está muy débil a escala local.

El FMLN, por su parte, se está ganando finalmente el corazón de la gente más pobre del país, en particular la que vive en la zona rural.

El siguiente paso de esta carrera es que el resto de partidos definan quién será su candidato presidencial, si participarán en coalición o si se plegarán a algunos de los ya conocidos. Una vez definido eso, se vendrá de lleno la campaña electoral.