Solalinde, fundador del albergue Hermanos en el Camino, en Oaxaca (México), donde diariamente atiende más de 200 personas, la mayoría centroamericanos que intentan llegar a Estados Unidos, recalcó que los migrantes no sólo "sufren por las inclemencias del viaje sino por los peligros de robos, asaltos, violaciones e incluso abuso por parte de las autoridades".