No tenía la intención de comentar los 1,460 días de incertidumbre, desesperación, hambre, corrupción, despilfarro, falta de empleo, inseguridad e insalud que nos ha proporcionado, durante ese tiempo, la administración de los comandantes, quienes pusieron al frente del Ejecutivo al “don”, dándole vía libre en el manejo y uso de los fondos públicos, que son de los salvadoreños, siendo este el motivo del hundimiento del país.