Cuando cursaba tercer grado, a los 14 años, dejó de estudiar por cuidar al hijo de su hermana. Ya con 16 años, llena de ilusiones, sueños y anhelos de adolescente, Estela (como la llamaremos) conoció al hombre –10 años mayor que ella– con el que ha compartido 42 años y casi 40 de ellos llenos de maltrato psicológico, emocional, patrimonial y hasta económico. Media vida con problemas.