El hermano de Benedicto XVI, Georg Ratzinger, está seguro de que el papa seguirá trabajando después de su renuncia, según dijo hoy a la agencia dpa el sacerdote católico, de 89 años. "No va a ser un jubilado de tiempo completo.

No se quedará sentado esperando a que acabe el día", sostuvo sobre el pontífice, que sorprendió el lunes anunciando su renuncia para el 28 de febrero por motivos de salud. Georg Ratzinger dijo que los planes para la mudanza de su hermano a un convento en el Vaticano están bastante avanzados.

"Ya están amueblando el apartamento", indicó, señalando que las cuatro hermanas de la asociación católica laica "Memores Domini" que atienden al papa en el Palacio Apostólico se mudarán con él y que sólo deberá prescindir del mayordomo.

El ex catedrático de teología Joseph Ratzinger también tendrá un escritorio, lo cual lleva a pensar que tiene previsto continuar con su labor científica. "Le están instalando un pequeño escritorio", afirmó su hermano.

Georg Ratzinger expresó igualmente la esperanza de poder ver más a menudo a su hermano una vez que haya abandonado el pontificado.

"Espero que en el futuro tengamos más tiempo el uno para el otro". Para ello, probablemente tenga un lugar en el nuevo domicilio, al igual que lo tuvo en el Palacio Apostólico: "Seguro que me dan una habitación propia".