“El carisma de Chávez no es reproducible y los miles de millones de dólares que proporcionan los petrodólares no podrán seguir fluyendo igual. Enfrenta inflación, devaluación, cayó su capacidad de extracción, aumentó la pobreza, la corrupción y la violencia, según las mediciones internacionales. La ayuda externa peligra, el modelo también.”
La mayor dificultad para mantener el imperio que construyó es que está basado en los billones de dólares provenientes del petróleo, que cuando asumió el poder valía $10 el barril y pronto subió a $100, proporcionándole las monumentales sumas que repartió generosamente y le compró amistades, lealtades y una red de influencia mundial impresionante. Pero la economía venezolana está muy mal, la inflación inmensa, tuvieron que devaluar fuertemente y la pobreza aumenta. Chávez regaló mucho dinero, no pudo construir un sistema de desarrollo sostenible.

Así que más temprano que tarde, quienquiera que esté en el poder para aliviar los malestares sociales que se avecinan, tendrá que cerrar el grifo de la ayuda a los países bolivarianos y utilizar ese dinero adentro de Venezuela. Adicionalmente, su capacidad de extracción ha disminuido, es improbable que el petróleo baje mucho de precio en el corto plazo, pero sucederá en el mediano plazo.

De todos sus aliados, el más favorecido es Cuba, a quien le cayó del cielo la ayuda venezolana, justo cuando sus aliados rusos dejaron de subsidiarlo, Fidel encontró en su alumno el reemplazo a la ayuda soviética. A cambio lo apadrinó y ayudó a catapultarse como líder reconocido mundialmente y a mantener férreamente el control interno en Venezuela, en donde miles de cubanos, entre asesores, maestros, médicos, especialistas en propaganda política, complots y control de población, le ayudaron a manejar a Venezuela interna y externamente.

Precisamente por eso son los cubanos los más preocupados de que se den cambios en el control del Gobierno, pueden perder los aproximadamente $6,000 millones de subsidio que les llegan; si los pierden, sería caótico. Ese subsidio se perdería en la medida que el país se democratice, haya transparencia y se rindan cuentas, eso sucederá probablemente a mediano plazo, el mito puede mantener al chavismo por un tiempo.

Pero si dentro del chavismo llega alguien como Cabello, o militares que piensan como él, la ayuda a Cuba se vería muy mermada, eventualmente extinguida. También lo perderían si llega al poder la oposición. Maduro sigue fielmente la línea de Chávez respecto a Cuba, eso explica parcialmente las violaciones constitucionales apresuradas para llevar a Maduro con toda la ventaja que pueda a la elección, si es que se da limpiamente. No es igual un vicepresidente encargado de la Presidencia que un “presidente encargado” corriendo como candidato, le da mucha más ventaja.

Las inconstitucionalidades debilitan la credibilidad de Maduro y su gente; esto debería ayudar a la oposición, aunque se anticipa como muy difícil que ganen, lo harán seguramente en el mediano plazo.

Tristemente Venezuela de hace 20 años venía de gobiernos corruptos y antidemocráticos, que la tenían en la ruina. Al irse después de Chávez, queda igual o peor, posee uno de los mayores déficits fiscales del mundo, la mayor tasa de inflación, el peor ajuste del tipo de cambio, el incremento más rápido de la deuda y una de las mayores caídas de la capacidad productiva (incluso en el crítico sector del petróleo), cayó a los últimos puestos de competitividad internacional, facilidad para hacer negocios y atractivo para inversión, subió a los primeros puestos entre los países más corruptos del mundo, gran paradoja viniendo de un líder cuyo ascenso al poder se basó en la promesa de eliminar la corrupción y aplastar a la oligarquía.

La historia repite la lección: un populista carismático mesiánico no es la solución.