Las declaraciones no ponen en posición altamente débil y vergonzosa internacionalmente solo al señor Reyes, que por su alta investidura cobran mayor relevancia; no solamente se ponen en posición ridícula internacional los otros que hicieron declaraciones similares, no los desprestigian solo a ellos, desprestigian al país internacionalmente y le dan más volumen a los hallazgos de la funcionaria sobre las debilidades del sistema de justicia en el país, en el escenario internacional, desprestigian al país, pues sobre el país es el reporte, no sobre los que actualmente son funcionarios.

Las declaraciones contundentes y precisas de la relatora especial de las Naciones Unidas, anticipando el reporte que presentará en su sede y en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, coinciden plenamente con lo que buena parte de la sociedad ha venido denunciando y combatiendo el último año y un poco más. Refleja la realidad, salimos muy mal calificados, reconoce sin ambages las amenazas al sistema y señala con claridad las acciones que atentan contra ella, las más preocupantes provenientes del grupo que representa el bloque de diputados que atenta sistemáticamente contra la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia; cuestiona y desacredita algunas de sus acciones insignia, como acudir a la CCJ para conocer sobre temas constitucionales del país.

Que no exista duda sobre la misión de la relatora, llegó en visita oficial para examinar obstáculos para que los operadores de justicia cumplan sus funciones eficiente y adecuadamente. Llegó para “examinar con espíritu de cooperación y diálogo constructivo” los temas que tienen que ver con la independencia de magistrados, fiscales, jueces y abogados, relacionados con el cumplimiento de sus deberes en materia de derechos humanos.

El panorama que encontró una profesional seria y competente es el circo que hemos vivido en el ultimo año, seguimos sin elegir fiscal, desacato a sentencias de la Sala de lo Constitucional, intentos de ejercer sus funciones cuando algunos diputados intentan interpretar la Constitución, presencia los videos de uno de los más grotescos ataques a la independencia del poder judicial, la toma a la fuerza de la CSJ y el levantamiento de brazos intentando proclamar presidente de la misma, estudia cómo hicimos el ridículo llevando el caso a la CCJ, sin jurisdicción sobre interpretación de nuestra Constitución, estudia el fallido decreto 743, se asombra probablemente al estudiar el tema de la comisión incalificable formada en la asamblea para anular a la Sala de lo Constitucional y todas las tropelías que hemos vivido recientemente y la sociedad civil ha luchado con voz fuerte.

La relatora especial Gabriela Knaul declaró: “Ha llegado el momento de despolitizar todo el sistema de administración de justicia a fin de garantizar que los magistrados y jueces tengan la posibilidad de decidir con imparcialidad, basándose en los hechos, en conformidad con la ley, sin restricción alguna y sin influencias”, una declaración poderosa. En su criterio, en El Salvador “hay serias interferencias” entre los poderes del Estado, algo que todos sabemos y que solo los interesados niegan, ahora escala a internacionalmente en el foro de derechos humanos de la ONU, pues son los que se vulneran cuando la justicia esta como en El Salvador.

Sin tener grandes expectativas de que cambien los que desean someter al poder judicial al suyo, este reporte contribuirá a hacérselos más difícil cada vez.