El ex presidente sudafricano Nelson Mandela —símbolo de la lucha contra el apartheid— fue dado de alta del hospital el miércoles, tras ser tratado por una infección pulmonar y que le extirparan cálculos biliares, anunció la presidencia del país. Mandela, de 94 años, había estado hospitalizado desde el 8 de diciembre.

En los últimos días, las autoridades habían dicho que Mandela mejoraba de salud, pero los médicos le extremaron la atención debido a su avanzada edad.

El portavoz presidencial Mac Maharaj dijo el miércoles por la noche que Mandela va a recibir atención médica en su residencia en el barrio de Houghton, en Johanesburgo, hasta que se recupere plenamente.

"Le agradecemos al público y a los medios de prensa por ofrecer sus buenos deseos y por darle a Madiba y a la familia la privacidad necesaria", dijo Maharaj, llamando a Mandela por su nombre de clan.

La declaración pidió que se siga respetando la privacidad de Mandela "para permitir que tenga las mejores condiciones posibles para su recuperación". David Phetoe, residente de Soweto, reaccionó con gozo al conocer que Mandela había sido dado de alta. "No siempre resulta que cuando uno tiene grandes expectativas, esas expectativas se cumplan", dijo.

"En este caso, decimos en el espíritu de Navidad, que se quede con nosotros por un buen tiempo".

Mandela es respetado en todo el mundo como símbolo de sacrificio y reconciliación, un legado forjado en la lucha contra el apartheid, el sistema de gobierno de la minoría blanca que le mantuvo prisionero durante 27 años.

El laureado con el Nobel de la Paz fue presidente durante cinco años tras las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica en 1994.

Aunque el país todavía batalla con pobreza y desigualdades, Todos reconocen el papel de Mandela en evitar que el país cayera en el caos de la confrontación racial cuando emergió del apartheid.