Como cristiano católico que soy debo cumplir con mi deber de decir la verdad. Sería el colmo que yo, con un cáncer, en las vísperas de encontrarme con el de arriba, esté ocultando cifras.”
M iguel Fortín solicitó un amparo para que “prevalezca la verdad” y no para aferrarse a su plaza.

Nos dijo el viernes que asocia su destitución con el manejo de estadísticas sobre homicidios. ¿Ya le explicaron las razones?

No. De hecho, vino el jefe jurídico de recursos a entregarme la carta, aunque la idea era que me la mandaran con algún ordenanza. La carta está firmada por el licenciado Fabio Villatoro, quien no era la autoridad competente para decidir la terminación de un contrato, sino la Corte en pleno que fue la que me nombró. No se siguió el debido proceso y se ha establecido un control difuso de la información al pueblo. Eso es algo sumamente peligroso.

¿La decisión depende directamente del presidente de la Corte? ¿Por eso lo recusó?

Sí, porque aunque está firmado por un subalterno fue ordenado por una autoridad superior. No me imagino que el director de recursos humanos haya tenido un momento de psicosis y haya decidido hacer las cosas por motu proprio.

¿Ningún magistrado avaló su despido?

Por lo menos con los magistrados que yo hablé, que son como nueve, no lo sabían. A mí me interesaba saberlo porque si ellos lo habían firmado, qué recurso de amparo ni qué ocho cuartos yo iba a presentar. Y decirles de verdad: no quiero que se crea que yo quiero aferrarme a la plaza, sino lo que quiero es que prevalezca la verdad, que se cumpla la ley. Claro que necesito mi trabajo, pero necesito más la verdad. Es como cuando hablábamos de Dios y del cachudo: sé que tarde o temprano, cuando el Señor lo decida, me va a llamar. Y como cristiano católico que soy debo cumplir con mi deber de decir la verdad. Sería el colmo que yo, con un cáncer, en las vísperas de encontrarme con el de arriba, esté ocultando cifras (de homicidios).

¿Desde que llegaron los nuevos magistrados hubo censura?

No es de los magistrados el punto. Es que de repente cambian las jefaturas intermedias, cambian las gerencias, es que entonces se empieza a politizar la Corte, es que de repente no sé ni de dónde viene esto. Lo que sí sé es que el consejo directivo cambió: llegan dos nuevos gerentes que cambian la composición del consejo. Le pongo un ejemplo: nunca se quisieron tomar la fotografía oficial del consejo. Con frecuencia veníamos arreglados, como que íbamos para primera comunión, y nunca se quisieron tomar la foto oficial. ¿Será porque ya sabían que habría sido una fotografía perdida en el tiempo porque yo iba ser despedido?

¿En qué momento vio venir su destitución?

García Márquez le habría llamado la crónica de una muerte anunciada. Desde el momento que usted ve las reacciones iracundas del señor presidente de la República es la crónica de un despido anunciado. Y lo digo con todo el respeto del mundo, porque no he pretendido confrontar con nadie, pero he pretendido decir la verdad. Nunca ha sido mi pretensión la confrontación, pero tampoco para no confrontar voy a decir datos que no son. Hubo una conferencia de prensa y me preguntaron si era cierto que un día no hubo homicidios, al día siguiente el presidente montó en cólera y salió diciendo que nos fuéramos a trabajar, que no nos pagaban para hacer conferencias de prensa. ¿Pero por qué se puede enojar alguien por eso, por amor del cielo? Si yo tengo una enfermedad y le pido a un laboratorio que me dé resultados de unas muestras, no me voy a enojar porque me dice que tengo una infección urinaria. Para eso sirven los laboratorios y eso es Medicina Legal: sirve para testear cómo está una realidad. Mi obligación es decir lo que digo. No por confrontar. Haría mal si no lo hago. De repente sale en Twitter que soy un arrogante, pero no soy así, Dios me puso cara de enojado pero no soy así.

¿Le pidieron que le bajara el tono a sus declaraciones?

Yo no fui contratado para dar conferencias de prensa, pero creo que la población tiene derecho a información. Lo que sí es cierto es que el último consejo, el que no se quiso tomar fotos, me dijo que ya no podía dar declaraciones en nombre de Medicina Legal. Hubo una conferencia en octubre donde me quedé con los colochos hechos, aparentemente les avisaron de comunicaciones que quedaba sin efecto la convocatoria. Esta es la continuidad de una serie de eventos que han venido ocurriendo en el país y que no van a terminar con este servidor. Estamos en un preámbulo peligroso contra la democracia y eso debe preocuparnos mucho a los salvadoreños. No es esta plaza, no es este servidor, pero este que habla de verdad no se va a plegar a ningún partido político ¿Por qué me sacan? Supongo que tiene que ver con las estadísticas.

¿Cree que se busca politizar el Instituto de Medicina Legal?

Creo que cuando se cambió al consejo directivo empezó un cambio. Expreso más bien mi temor: que se vaya a politizar el instituto. Ustedes verán si ya con el nuevo director mágicamente las cifras de la Policía y del Ministerio de Justicia se vuelven una con las del IML. Si eso pasa, hay que tener cuidado. No puede ser así porque los métodos son distintos, no se trata de que queramos llevarle la contraria a alguien. La razón de la diferencia es muy simple: nosotros siempre tuvimos los muertos.

¿Qué hará hoy que la sala le admitió el recurso de amparo?

La resolución de la Sala de lo Constitucional también me pide que dé los elementos estadísticos, en ese orden continuaré y seguiremos no solo hasta el 31 de diciembre, sino hasta que Dios quiera.