El hallazgo
 

Siendo don José Dutriz un adolescente, trabajó como dependiente en la casa comercial de don Jaime Hill, en la Ciudad Heroica, donde fue un empleado de estimación y confianza por su constancia y dedicación.

Al mismo tiempo, don José realizaba estudios que le permitieron elevar su nivel cultural, y buscarse una posición independiente. Fue allí, en Santa Ana, donde por casualidad descubrió abandonada una imprenta propiedad de la Municipalidad de la ciudad, que en 1894 fue bautizada bajo el nombre de "Imprenta de la Revolución", y que fue llevada por el general Antonio Ezeta, para hacer su campaña presidencial y de Unión Centroaméricana.

El descubrimiento removió sus sueños de fundar un periódico, y con ellos la idea de que aquel hallazgo podría ser el principio de una empresa. En la menor oportunidad habló con su hermano Antonio, decidieron adquirirla y aprovechando el producto de sus ahorros, compraron la máquina por mil colones.

Inmediatamente, el 14 de octubre de 1903, formaron la sociedad comercial conocida como Dutriz Hermanos, y fundaron Tipografía La Unión.
 

Poco después de establecida la Tipografía, en 1905, don José hizo su primer esfuerzo editorial, el cual tuvo la expresión en el semanario "Omnibus", revista donde se iniciaba en labores políticas, literarias y sociales, alcanzando grandes repercusiones en la vida del país. Este semanario dio lugar, asimismo, a que eminentes escritores, poetas y periodistas nacionales, fueran creando vínculos de mayor respeto y confianza a don José Dutriz, quien siempre se perfiló como defensor y conservador de los movimientos intelectuales."Omnibus", como primer ensayo, se publicó por más de dos años, apareciendo más tarde el semanario "La Caricatura", en 1909, que dejó de existir el 10 de mayo de 1915.

El sueño se hizo realidad
 

A pesar del éxito editorial de dichos semanarios, don José seguía firme en su idea de lanzar a la circulación un diario moderno, ágil, capaz de servir rápidamente las noticias al público lector, y que al mismo tiempo fuese un vocero caracterizado de la opinión pública, y un fiel servidor de los ideales e intereses de la Nación.

Por fin, el 10 de mayo de 1915, circuló el primer número de LA PRENSA GRÁFICA, un diario vespertino independiente, y don José Dutriz fue su creador y transformador.

Obviamente, la primera venta no fue del todo satisfactoria, pero un año más tarde, en 1916, las esperanzas de los hermanos Dutriz se vieron fortalecidas al verse obligados, por la exigencias de millares de lectores, a comprar nueva y moderna maquinaria. En 1928, cuando habían transcurrido 13 años críticos, se retiró del periódico don Antonio Dutriz, por lo que don José quedó como Director-Propietario de LA PRENSA, que durante 24 años, estuvo saliendo en tamaño estándar, hasta que se transformó el 10 de agosto de 1939, con su formato actual en LA PRENSA , al concretarse la fusión de LA PRENSA con el GRÁFICO.

El deseo de don José de servir a la Patria, le mantuvo atareado en el desarrollo de iniciativas generosas y constructivas, labor en la cual siempre tuvo las voces de aliento de su esposa, doña Antonia Thomé de Dutriz, con quien contrajo nupcias el 22 de enero de 1911, y con quien procreó a José, Roberto, Mario, Alex y Rodolfo Dutriz, quienes también, años más tarde continuarían con el legado que su padre les dejó, el 15 de agosto de 1946, cuando murió a los 69 años de edad, con la satisfacción de haber cumplido su labor.