Nueva York se volvió el martes el primer estado del país en endurecer drásticamente sus leyes de armas después de la matanza en una escuela primaria de Connecticut el mes pasado.

La Asamblea de Nueva York aprobó la iniciativa de ley para el control de armas más dura de Estados Unidos y el gobernador Andrew Cuomo la promulgó momentos después. Se trata de la primera ley sobre armas desde el tiroteo en la escuela de Newtown, Connecticut, que acabó con la vida de 20 niños y seis maestras en diciembre.

La nueva ley contempla una prohibición más estricta para la venta de armas de asalto y provisiones para tratar de alejar las armas de los enfermos mentales que hacen amenazas. Cuomo había presionado por esa legislación y partes de la nueva ley entraron en vigencia de inmediato.

La nueva ley también exige la revisión de antecedentes durante la venta de municiones, la prohibición de cartuchos de alta capacidad y penas más severas para quienes no hagan una verificación de antecedentes adecuada, incluso durante ventas privadas como en las ferias de armas.

Los profesionales de la salud mental deberán reportar cualquier paciente que crean que puede utilizar ilegalmente un arma de fuego. La ley contempla la confiscación de tales armas. "Este es un flagelo de la sociedad", había dicho Cuomo el lunes por la noche, seis días después de volver el tema del control de armas una pieza central de su informe de gobierno.

El esfuerzo bipartidista se vio impulsado por la tragedia en Newtown. "¿En qué punto uno dice 'no más vidas inocentes'?", afirmó. La iniciativa fue aprobada por la Asamblea por 104 votos a favor y 43 en contra. "Esto no es sobre quitarle derechos a nadie", dijo el senador demócrata Jeffrey Klein, cuando la iniciativa fue aprobada por el Senado el lunes por la noche. "Es sobre una sociedad segura".