El nuevo jefe del Instituto Nacional de Migración de México, Ardelio Vargas, dijo hoy que la migración es tema de "seguridad nacional" y que se debe combatir "de manera frontal" al crimen organizado, que secuestra, extorsiona y trafica con migrantes.

Al asumir su cargo, Vargas señaló que la inseguridad que sufren los migrantes en México en su camino hacia Estados Unidos, el tráfico y la trata de personas y la delincuencia organizada son los rubros que exigen una "atención inmediata", de acuerdo con un comunicado oficial.

México es lugar de paso de miles de migrantes que cruzan la frontera desde Guatemala con la meta de alcanzar territorio estadounidense y que en la travesía enfrentan la violencia de los cárteles y abusos de funcionarios.

Vargas, ex director de investigación y seguridad en el servicio secreto mexicano (2000 a 2005) y ex comisionado de la policía federal (2006-2007), se comprometió a un respeto absoluto de los derechos humanos de los migrantes.

"Los migrantes que transitan por nuestro territorio deben hacerlo con la confianza de que en México no serán víctimas de la delincuencia, ni de los malos funcionarios que se llegan a enquistar en nuestras instituciones", expresó.

Ante el flujo continuo de migrantes indocumentados, el funcionario indicó que hace falta una "amplia reforma migratoria acorde a una nueva realidad basada en el servicio y la atención al migrante".

En agosto de 2010 fueron asesinados en el municipio de San Fernando del estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, 72 inmigrantes, en su mayoría centroamericanos. Un sobreviviente relató que el grupo de Los Zetas los mató porque se negaron a trabajar para ellos.
El INM es el organismo que controla la entrada de inmigrantes en México y el encargado de deportar a quienes ingresan de manera ilegal.