La repetición del juicio contra el expresidente Hosni Mubarak comienza mañana, cuatro meses después de que un tribunal anulara su condena a cadena perpetua por la muerte de manifestantes en la revolución de 2011 que lo desbancó del poder.

De esta forma, Mubarak volverá a ser procesado por esa misma causa junto al exministro del Interior Habib al Adli, también sentenciado a cadena perpetua en el primer fallo, y seis altos cargos de su departamento, que fueron absueltos.

Además, también se repetirá el juicio contra Mubarak, sus dos hijos, Alaa y Gamal, y el empresario Husein Salem -detenido en España- por delitos de enriquecimiento ilícito y por favorecer la exportación de gas a Israel a precios bajo el valor de mercado.

Esos acusados vuelven así a enfrentar un proceso judicial después de que un tribunal de apelación aceptara en enero pasado los recursos presentados por los abogados defensores y la Fiscalía contra la citada sentencia a cadena perpetua.

El histórico fallo del 2 de junio de 2012 no contaba con pruebas suficientes, según la defensa de Mubarak y Al Adli, mientras que el Ministerio Público exigía la pena de muerte para los inculpados por la muerte de manifestaciones.

Está por ver el impacto que pueden tener los resultados de la investigación llevada a cabo por una comisión ordenada por el presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, y que aportó nuevas pruebas que supuestamente demuestran que Mubarak vio por televisión lo sucedido entonces.

Esas muestras pondrían en relieve su responsabilidad directa en el asesinato de centenares de manifestantes, cuyo número la fiscalía eleva a 846.

La repetición de lo que en Egipto se ha llamado el "Juicio del Siglo" se desarrollará entre fuertes medidas de seguridad en el mismo lugar del anterior juicio, esto es, en la Academia de Policía, ubicada en las afueras de la capital.

Ya no será el juez Ahmed Refaat el encargado de impartir justicia, sino que esa tarea corresponderá esta vez al magistrado Mustafa Hasan Abdala.

El plan de seguridad elaborado por el Ministerio egipcio de Interior incluye la protección del traslado de Mubarak desde el hospital militar del barrio cairota de Maadi, en el que se encuentra desde que en diciembre pasado resultase herido al caerse en el baño del centro sanitario de la prisión de Tora.

En caso de que el estado de salud de Mubarak (de 84 años) le permita asistir a la sesión, cabe la posibilidad de que sea trasladado en helicóptero, como ya ocurrió antes en sus otras comparecencias.

También se garantizará el traslado de sus dos hijos Alaa y Gamal, y de Al Adli desde Tora, donde siguen cumpliendo prisión preventiva.

Por su parte, los seis ayudantes del exministro de Interior absueltos asistirán por su cuenta al juicio.

Desde primera hora de la mañana, los efectivos de seguridad controlarán los accesos a la academia y desviarán el tráfico.

Dentro y fuera de la sede policial, resguardada por más de 3.000 policías, familiares de las víctimas y abogados de ambas partes volverán a presenciar un proceso considerado trascendental en Egipto, que trata de volver a la senda de la estabilidad más de dos años después de la caída del "rais".