Hasta ahora los únicos candidatos son Quijano y Sánchez Cerén, pero la ilusión Saca se ha venido trabajando desde hace tiempo, con ayuda de “persuadidos” columnistas, opinadores, entrevistadores y periodistas de diferentes medios, sumados a las declaraciones de líderes de GANA. También curiosamente se hacen encuestas preguntando por quién votaríamos en una segunda vuelta, incluyéndolo, sin ser aún candidato. Su presencia permanente con mensajes motivadores en sus radios es otra señal evidente de su deseo de volver. Saca mismo mantiene una actitud de evaluarlo, pero aún no da el paso.

Hay quienes ya sostienen que no será candidato porque sus posibilidades reales son pocas y así no se arriesgará, tiene mucho que perder.

Saca es aliado del FMLN y CAPRES desde el inicio de la gestión, fue el padre de GANA que ha votado permanentemente con el FMLN, acompañándolos aún en las iniciativas graves de no cumplir sentencias de la Sala de lo Constitucional y en tratar de anularla, destituirla. El Dr. Fabio Castillo hizo duras declaraciones en televisión sugiriendo su presencia tras bambalinas. Todo esto tiene un costo alto.

Saca es astuto y evalúa permanentemente sus posibilidades para decidir si se lanza, cómo y con quién, su posible relación con el FMLN en campaña y, en el muy hipotético caso de que ganara en una segunda vuelta, entre él y ARENA, si se daría un pacto tipo Alemán-Ortega; o ser el presidente que realmente manda. Se ve muy difícil.

Lo crucial es analizar de dónde obtendría los votos. El voto duro de los partidos grandes es aproximadamente un tercio de los electores cada uno, el otro tercio son los “swingers”, fuertemente sociedad civil, que rechaza radicalmente el actuar del Frente y GANA que asocian con él.

¿A quién le robaría votos? Al Frente difícilmente; a la sociedad civil se ve durísimo; de ARENA quizá pueda lograr algo y un poco de los indefinidos. No parece suficiente.

Otra gran dificultad es que tiene que correr por un partido político. GANA está muy desprestigiado, el PCN y PES no tienen la organización y fuerza territorial necesaria para levantar ese caudal que las encuestas hipotéticamente señalan, aunque le inyecte mucho dinero.

Hace muy poco parecía que el Frente jugaba dos cartas, tratar de ganar con mucho dinero en programas clientelistas, o una alianza con Saca que pudiera forzar una segunda vuelta, en que improbablemente ganara Sánchez, o de consolación Saca, logrando el pacto para retener control y poder.

Pero de unos días acá, pareciera que el Frente ha perdido entusiasmo con ese esquema. Hay dos hipótesis, una es que no confían en que lo dibujado en la pizarra funcionará, y quizá la más importante es que por la turbulenta transición en Venezuela han ganado. Parece que los cubanos, que necesitan esos $1,500 millones de Venezuela, se venden alineando países aliados que los nuevos necesitan desesperadamente, ya que la tienen difícil. Ellos influyen mucho sobre Venezuela y el Frente, estarían consiguiendo muchísimo más dinero para repartir, comprar votos clientelistas, solamente si mantienen la posición dura, la moderación que Saca pretende vender no cabe aquí.

Recién el Frente cambió su discurso declarando enfáticamente que de ganar, nos llevarían al ALBA y al chavismo, cuando hace unos días predicaban moderación. Juegan a que con muchísimos más fondos venezolanos podrían comprar votos con programas clientelistas y ganar así. Saca ya no sería buen socio.

Veremos cómo se desenvuelve la trama.