El presidente de Bolivia, Evo Morales, confía en que el 8 de enero del próximo año se logre despenalizar la práctica del masticado de hojas de coca, prohibida por la convención sobre estupefacientes de Naciones Unidas de 1961.

"Estoy convencido, vamos a tener una buena noticia, porque no tienen argumentos, ni Estados Unidos ni los países capitalistas, para seguir penalizando la hoja de coca", afirmó hoy el gobernante en referencia al trabajo que realiza la Cancillería boliviana.

Bolivia, que está desde julio del año pasado fuera de la Convención de la ONU, busca su readmisión pero con una reserva: despenalizar el masticado de coca. Se requiere el apoyo de los 184 países miembros.

El plazo de pronunciamientos expirará en enero de 2013. La fecha de la esperada readmisión de Bolivia a la convención antidrogas de Naciones Unidas será el 8 de enero, según la Cancillería.

"Bolivia se retiró de la Convención de las Naciones Unidas sobre Estupefacientes y anunció que se reincorporaría a ese acuerdo para volver a suscribirlo siempre que se le incorpore una enmienda que retire la interdicción al masticado en los países donde la hoja tiene un uso tradicional. Es el caso de Bolivia.

A esa enmienda están opuestos los Estados Unidos, Canadá y algunos países europeos que creen que gran parte de la coca producida en el trópico cochabambino, donde el presidente Morales habló, acaba en la producción de cocaína", destacó hoy el analista Harold Olmos.

También recordó que desde hace dos años se aguarda la divulgación de los resultados de un estudio sobre el consumo doméstico de coca.

El gobierno de Bolivia recién en mayo del próximo año revelará un estudio integral de la hoja de coca, financiado con un millón de euros por la Unión Europea (UE).

El viceministro boliviano de Defensa Social, Felipe Cáceres, indicó que el 30 de mayo de 2013 se hará público el resultado del llamado "Estudio integral de la hoja de coca".

El estudio apoyado por los europeos en coordinación con el Consejo Nacional de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas (Conaltid) contempla una encuesta nacional sobre el consumo de coca, evolución de mercados, establecimientos económicos, productividad, rutas, mercados y destinos, nuevos consumidores, políticas públicas, historia-cultura y antropología.

El estudio de la coca, por otra parte, será clave para aprobar otra ley antidrogas que aumentará de 12.000 a 20.000 hectáreas el límite de cultivos de coca en los Yungas de La Paz y en otras regiones de Bolivia.

"Bolivia necesita 122 votos del total de 183 firmantes. Los oponentes requieren de 61 (un tercio) para mantener la interdicción. Es una pulseta de Bolivia contra algunas de las principales potencias económicas y políticas del mundo.

Si Bolivia obtuviera el apoyo que el presidente Morales dice tener, será un triunfo de la diplomacia boliviana", agregó Olmos. Bolivia produce 27.200 hectáreas de coca, según el informe de 2011 de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito.