Esfuerzo.Adela Carpio es una de las jóvenes que participará como princesa maya junto a la Banda El Salvador en el Desfile de las Rosas. Un incendiocasi arruina su esfuerzo.

Accesorios de piedra morados y un penacho de plumas del mismo color eran parte del atuendo que Adela Carpio lució ayer en su nuevo vestido de princesa maya, durante la toma de la fotografía oficial de la Banda El Salvador.

Carpio reside en Estados Unidos desde hace tres meses. El próximo año la santaneca terminará su reinado de la Policía Nacional Civil de Santa Ana, lo que le valió para que la invitaran a participar.

La joven perdió todas sus pertenencias en un incendio el pasado 23 de diciembre, cuando la casa en que vivía con sus primos se quemó.

Carpio contó que salía del baño cuando su primo le dijo que sentía olor a humo en la casa. Apenas lograron salir con sus primos de la vivienda cuando las llamas cobraron fuerza. Su primo salió por la ventana del baño.

“Gracias a Dios estamos vivos, como que Dios dijo que salgan, voy a salvar las vidas de esas cuatro personas y comenzó y se quemó todo, perdí todo”, dijo.

Tras el siniestro ha recibido la solidaridad de otras personas y su familia. “Doy gracias a Dios que yo estoy viva y que mis primos y el niño estén vivos”, agradeció Carpio, que ha mantenido arriba los ánimos y aseguró que “no les falta cariño y amor”.

Ella agradeció el trabajo que realizó Mario Benítez, el diseñador del vestido. “Ya sos una princesa maya y tené fe que vas a salir”, recuerda que le dijo el diseñador, que incluso pensó en poner los fondos de su bolsillo.

Benítez manifestó que ayer en la madrugada entregó el nuevo vestido. Cada prenda de esas cuesta en promedio $800 y varía dependiendo de los adornos que cada joven elija.

Además, el diseñador explicó que para la confección de este vestido no cobró la mano de obra y fueron los organizadores los que costearon la compra de los materiales a utilizar.

Benítez pasó las últimas 72 horas confeccionando el vestido. Además, diseña parte del vestuario del ballet folclórico.

Edgardo Moreno, coordinador de la banda en Estados Unidos, dijo que Carpio fue la primera en reunir los fondos para comprar su vestido al iniciar el proceso.

Carpio recolectó en una semana y media los fondos mediante la venta de chocolates y botellas para reciclar. “Yo vendí de todo, yo me rebusqué para pagarme mi vestido y cuando yo lo vi quedé asustada, pero gracias a Dios yo estoy aquí”, explicó la santaneca. “Voy a salir y se me va a cumplir mi sueño y eso es bendición de Dios”, confió.