En dicho artículo, nos cuenta que en enero de 1979, en un comunicado publicado por este periódico, tuvo que aclararle a las organizaciones de izquierda que era apolítico y que eran falsas las acusaciones, de que él era parte de estructuras propagandísticas de la guerra psicológica del régimen.

Y efectivamente, hasta el momento David sigue siendo una de esas pocas personalidades con pensamiento liberal, que por su honradez y veracidad cuentan con el respeto de los diferentes sectores políticos y sociales.

David tuvo la gentileza de escribir el prólogo a mi libro “Memorias de un guerrillero: Comandanta Balta”, publicado en octubre de 2006. En él, hago referencia al espíritu de reconciliación que predominó en las familias salvadoreñas de todos los niveles sociales, víctimas de secuestros y asesinatos perpetrados por ambos bandos durante la guerra. Lo que no digo en el libro, porque no conocía los detalles de los hechos del secuestro, es que fue David en persona quien entregó al ERP el dinero del rescate de su padre.

Pero sí digo, que “empresarios como Nicolás Salume, Hugo Barrera, David Escobar Galindo... han demostrado tener esa madurez de perdonar y entender los problemas de la guerra y asumir una posición de reconciliación después de firmada la paz” al igual que Jaime Hill, entre otros.

Y a propósito de recordar pasajes de la guerra, eso es lo que estuvimos haciendo hace pocos días con Toño, un internacionalista chileno, a quien me dio mucho gusto ver después de más de veinticinco años. Quien comentando el contenido de mi libro autobiográfico, me decía que una de las cosas que más le han gustado de él es que a pesar de que fui uno de los afectados dentro del ERP, no trato con amargura y resentimiento los hechos de esos momentos de muertes, persecuciones, prejuicios y sospechas a los que hace referencia David.

Los hechos de violaciones a los Derechos Humanos en El Salvador siguen siendo noticia en estos días. Con la condena al Estado salvadoreño, por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por la masacre de El Mozote, en Morazán, 1981. Y el juicio al que está siendo sometido por el mismo tema el general salvadoreño Guillermo García, en Estados Unidos. Pero los temas principales al final de año son otros: la campaña presidencial adelantada y las expectativas políticas de la aparición de una tercera opción política el próximo año. La celebración del décimo tercer Baktun, el viernes 21 de diciembre de 2012, que anuncia el paso a una Nueva Era, según los Mayas. Y la celebración de las fiestas navideñas y el arribo del año 2013.

Quiero despedirme en términos positivos: augurando buenas nuevas para la nueva era maya, que comienza el 22 de diciembre. Deseando que la delincuencia siga disminuyendo. Que se incrementen los programas sociales del Gobierno. Que disminuyan los prejuicios y las sospechas en las mentes de los sectores más conservadores. Y que tengamos feliz Navidad y próspero Año Nuevo.