… mientras Saca no presente formalmente su inscripción como candidato en el TSE, nada de lo anterior da lugar… (Después) será de ver la sentencia de la Sala de lo Constitucional para saber si el expresidente Saca puede ser candidato.
El potencial enfrentamiento y debate de posibles interpretaciones jurídicas tendrá su origen en el artículo 152 de la Constitución de El Salvador, que dice: “No podrán ser candidatos a presidente de la República: 1. El que haya desempeñado la Presidencia de la República por más de seis meses… durante el período inmediato anterior…”, esto último puede interpretarse como “anterior al presidente Funes” (el actual), donde “el anterior” es el expresidente Saca.

Esto no da lugar a apetitos de reelección de algún presidente en funciones, pues esto lo aclara el artículo 154, que dice: “El período presidencial será de cinco años y comenzará y terminará el día primero de junio, sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones un día más”.

Según las normas de interpretación de las leyes, cuando el espíritu de la ley es claro no se puede discutir su tenor literal. Pero, en este caso, su redacción es clara y precisa, lo que no da a lugar a pedir una argumentación para clarificar. Bonito lío constitucional, ante el cual también se puede encontrar sustento jurídico en el Código Civil.

Cuando se presentan este tipo de problemas se puede argumentar que los legisladores cayeron en un lamentable error de redacción y, aunque este pareciera ser el caso, el cumplimiento de lo que manda la Constitución no se puede obviar. Más aún, si hubiere que corregir, la enmienda la tendría que presentar la actual legislatura, para ser ratificada por la que asuma el 1.º de mayo de 2015, después de que haya pasado la elección de 2014.

Por ahora, quienes desean bloquear la candidatura de Saca se aferrarán a estos argumentos. Mientras quienes lo apoyan señalarán que esto no es más que una maniobra política antidemocrática y una acción sin sentido. Otros tomarán una posición de más compromiso político, argumentando que una acción de este tipo es un retroceso de la democracia, porque se tendería a violar los derechos políticos de un ciudadano. Además, los defensores de Saca también argumentarán que el artículo 154 de la Constitución dice: “Sin que la persona que haya ejercido la Presidencia pueda continuar en sus funciones un día más”, lo que significa que Saca puede ser candidato, porque no es presidente.

Las bases para un amplio debate están a la vista. Lamentablemente, será otro caso que tenderá más a dividir que a lograr cohesión social, algo tan necesario en estos momentos de crisis financiera pública y algunos graves indicios de retroceso socio-económico.

Por ahora, todo es elucubración, porque mientras Saca no presente formalmente su inscripción como candidato en el TSE, nada de lo anterior da lugar. Y en el TSE existen dos posibilidades. Que lo rechace, lo que, lógicamente, moverá a los abogados de Saca a iniciar su contraataque; o que lo acepte sin reparos, lo que movilizará a algunos ciudadanos a poner un recurso de inconstitucionalidad ante la Sala de lo Constitucional.

Será de ver la sentencia de la Sala de lo Constitucional para conocer si el expresidente Saca puede ser candidato o si tendrá que esperar hasta 2019, lo que significa que nadie puede volver a postularse sino hasta pasados 10 años, dos períodos presidenciales. Por ahora, a esperar.