Foto por Foto de LA PRENSA/Giovanni Cuadra

Cuidados. Los bebés de madres adolescentes requieren a veces mayor atención.

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  • Cuidados. Los bebés de madres adolescentes requieren a veces mayor atención.

  • Cuidados especiales. Área del Hospital de Maternidad donde se atienden los partos de las adolescentes que necesitan cuidado especial.

Cuidados. Los bebés de madres adolescentes requieren a veces mayor atención.


El regalo era de carne y hueso, pesaba 3,250 gramos (unas siete libras) y medía un poco más de 30 centímetros. Sara vivía con su madre y dos hermanas de tres y seis años, en una casa hecha de lámina; pero desde seis meses atrás se fue a vivir a la casa de la familia del novio, pues sería madre en enero de este año.

Mientras vivió con su madre, lo único que Sara había escuchado de educación sexual era que “eso” era pecado, que se hacía dentro del matrimonio y que debía llegar casta y pura al altar. Nunca escuchó de cómo prevenir enfermedades de transmisión sexual, y que existían pastillas o condones para evitar embarazos no deseados.

“En la casa nunca me dijeron nada, y en la escuela solo nos hablaron de las pastillas y pensé que eran para cuando estaba casada, o sea, cuando tenías sexo a cada rato y que los condones eran para prostitutas.” El resultado del desconocimiento hoy tiene nombre: se llama Bianca María, de 20 días de nacida.

Sara quería estudiar bachillerato en la ciudad de La Unión y cursar un técnico en turismo para viajar por el mundo; sueños que tendrán que esperar porque desde que nació su hija está ingresada en el hospital migueleño.

La adolescente fue referida del Hospital Nacional de La Unión a San Miguel con un cuadro clínico de preeclampsia, diabetes gestacional e infección puerperal (inflamación del revestimiento interior del útero).

Según datos proporcionados por el director de la Unidad de Ginecología y Obstetricia, del Hospital San Juan de Dios en San Miguel, José Alberto Mendoza, mensualmente se atiende aproximadamente 550 partos, siendo el 15% de estos en niñas de 12 a 19 años, y en su mayoría con enfermedades gestacionales.

“El 60% de menores de edad que vienen al hospital llegan con complicaciones y son productos en su mayoría porque el cuerpo de ellas no está preparado para ser madres”, dijo Mendoza.

A diferencia de los últimos dos años, durante 2013, en cuatro hospitales de la red nacional se reporta una disminución de partos en adolescentes de 10 a 19 años y de igual manera la muerte materna de menores de edad.

En el hospital migueleño se han atendido este año 143 partos en mujeres de 15 a 19 años y cinco en edades de 10 a 14 años; en enero de 2012 se atendieron un total de 165 partos en menores de edad, es decir, 17 partos más que este año.

La tendencia a la baja también se observa en el Hospital San Pedro, de Usulután, donde desde el 1.º al 29 de enero de este año se han atendido dos partos en niñas de 10 a 14 años, y 52 en edades de 15 a 19; en este centro de salud la disminución es de 34 partos, pues en 2012 se atendieron 88 partos en adolescentes. En el Hospital Nacional de La Unión la disminución es de un parto; en enero del año pasado fueron 31 partos en menores de edad y en 2013 30 niñas de 10 a 19 años han dado a luz en las salas de maternidad.

Las cifras marcan el mismo descenso en el Hospital de Maternidad, que es el de referencia a escala nacional. Solo en este centro la disminución es de 74 partos. Según las estadísticas proporcionadas por el Departamento de Epidemiología, en 2012 se atendieron de 1.º al 20 de enero 215 partos en adolescentes y en el mismo período en este año se contabilizan 141 partos.

Durante todo 2012, Maternidad registró 82 partos en niñas de 10 a 14 años y 1,802 partos en adolescentes de 15 a 19 años.

María (ficticio), de 16 años, celebró el primer mes de nacida de su hija Martha en los pasillos del centro hospitalario, la niña nació con complicaciones congénitas a los seis meses y medio de gestación, producto de un intento de aborto a las cuatro semanas de embarazo. María se tomó media bolsa de mata rata con el objetivo de abortar. “Tenía miedo de lo que me iban a decir y que mi mamá me iba a mal matar, así que me tomé las pastillitas, me puse mal y después paré en el hospital.”

En los centros médicos consultados se obtuvo la información que durante el año pasado se atendieron 13 mujeres intoxicadas con veneno o insecticida (para abortar), de las cuales tres murieron; solo en el Hospital de Maternidad se atendieron ocho casos en los que dos pacientes fallecieron; mientras que en el Hospital de San Miguel se reportaron cinco casos y un deceso.

“La única muerte que reportamos el año pasado fue el de una adolescente de 17 años, que fue referida de San Francisco Gotera y había tomado veneno mata rata. En enero de 2012 fueron tres intoxicadas, entre ellas la muerta, y este año llevamos dos y no reportamos muertes”, agregó Mendoza.

Según un reporte extendido por la Unidad Reproductiva del Ministerio de Salud, en la zona oriental, el 14% de los nacimientos corresponden a madres adolescentes entre 15 y 19 años de edad, y la tasa específica de fecundidad de adolescentes en San Miguel es de 110 por 100,000, mientras que en Morazán es 106 por 100,000; Usulután es 89 por 100,000 y La Unión 86 por 100,000.

María vive en Morazán y desde los 14 años inició una relación amorosa con un hombre 20 años mayor que ella; cuando la embarazó, el novio decidió viajar a Estados Unidos y desde hace cinco meses no tiene contacto con ella. “En las zonas rurales y especialmente en la zona norte de Morazán es donde más casos de niñas embarazadas se refieren, del total que se ven en este hospital (San Miguel) el 80% son de áreas rurales y las parejas son mayores de 30 años”, manifestó Mendoza.

Aunque no se tienen una cifra fidedigna, se estima que un gran porcentaje de los nacimientos que ocurren en menores de edad son embarazos no planeados y probablemente no deseados.