Geotérmica. LaGeo es la única empresa en el país generadora de energía a partir del vapor del suelo.

El secretario técnico de la Presidencia, Alexander Segovia, afirmó que el conflicto que existe entre el Gobierno y la empresa italiana Enel por la participación accionaria en la empresa mixta LaGeo no riñe con la imagen que El Salvador proyecta a potenciales inversionistas.

“Hay que resolver el problema pero tomando en cuenta los intereses nacionales”, dijo Segovia. “No es un factor que esté desalentando las inversiones.”

El conflicto entre Enel y el Gobierno comenzó luego de que este último se negara a que los italianos inyectaran más de $100 millones en LaGeo, lo que les permitiría alcanzar la mayoría accionaria en la geotérmica.

Enel inició un litigio en un tribunal internacional, que resolvió a favor de ellos. El Gobierno pidió declarar nula la resolución, pero la petición fue denegada a inicios de este año.

Segovia se refirió a este caso en el marco de una conferencia de prensa en la que el Gobierno hizo un llamado a los inversionistas a presentar muestras de interés para impulsar sus proyectos con el respaldo del Gobierno (ver nota en página 39).

El Gobierno busca atraer a inversionistas a través de las reformas y aprobación de una serie de leyes, entre ellas la de servicios internacionales, la de zonas francas y la de asocios público-privados.

Una mala señal

La analista Sandra de Barraza señaló de “contradictorio” el llamado del Gobierno a invertir, ya que no está enviando una señal positiva al no acatar el fallo. “No podemos hacer un llamado para atraer inversión privada si no somos capaces de respetar el Estado de Derecho”, advirtió.

Por su parte, Roberto Rubio, director ejecutivo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE), señaló que la posición del Gobierno no traería efectos inmediatos pero sí repercutirá en las inversiones a futuro.

“Definitivamente el no acatar el fallo internacional tiene repercusiones. Tendrá consecuencias por la inseguridad jurídica porque la apelación a un litigio manda un mal mensaje”, apuntó Rubio.

Señaló, además, que es importante aprovechar la coyuntura para transparentar los procesos de CEL y que el inversionista pueda comprender el contexto. “Esto no quita que el acuerdo que se estableció no fue el adecuado”, acotó. El contrato original no ponía límites para el crecimiento de la participación de Enel en LaGeo.