El general Efraín Ríos Montt fue declarado genocida, responsable de la muerte de miles de indígenas mayas durante su gobierno de facto entre 1982 y 1983. En un juicio histórico para Guatemala, fue condenado a 80 años de cárcel. El tribunal que lo sentenció fue dirigido por la jueza Jazmín Barrios, una mujer que apenas sonríe.