“El esfuerzo va en no dejarse influenciar por ese tipo de discursos que descalifican este proceso que lo único que hacen es alimentar el espíritu de revancha y venganza.”
Raúl Mijango
mediador de la tregua entre pandillas
Expandillero firmó compromiso
Geovanni Morales fue delegado para representar a una pandilla en la firma de Quezaltepeque como “santuario”.
El pasado 31 de enero Geovanni Morales, un expandillero, firmó en representación de una de las dos principales pandillas del país el compromiso de mantener a Quezaltepeque libre de violencia. A la actividad asistieron el ministro de Seguridad y el alcalde Carlos Figueroa.
Ayer, Mijango dijo que la firma del expandillero, asesinado el martes, asumiendo el compromiso en Quezaltepeque, demuestra que Morales se estaba alejando del proyecto que impulsa el sacerdote español en Mejicanos: “Geovanni estaba por desligarse de ese programa”.
“Geovanni estaba teniendo una participación directa con este esfuerzo que nosotros estamos llevando adelante y ahí está la muestra en Quezaltepeque. Ahí está estampada la firma de Geovanni en el acuerdo local que se produjo en ese municipio”, dijo Mijango.
El sacerdote Antonio Rodríguez dijo ayer que desconocía si el expandillero que le colaboraba con el programa de rehabilitación había firmado un acuerdo en Quezaltepeque: “Yo desconozco si Mijango había trabajado con él, desconozco si había firmado algo”.
Raúl Mijango, uno de los mediadores entre las pandillas rivales, dijo ayer que ha platicado con los cabecillas recluidos en centros penales para que detengan un posible sentimiento de venganza en sus compañeros libres tras el homicidio de Édgar Geovanni Morales, un expandillero que trabajaba en la rehabilitación de jóvenes en la zona norte del municipio de Mejicanos, San Salvador.

“Lo que nosotros estamos haciendo, desde ayer (martes) a las 4 de la tarde, que tuvimos conocimiento del homicidio, es intervenir con el propósito de evitar que ese incidente vaya a derivar en problemas mayores. Todo el esfuerzo va en la dirección de no dejarse influenciar por ese tipo de discursos que descalifican este proceso que lo único que hacen es alimentar el espíritu de revancha y venganza”, dijo Mijango al ser consultado sobre el crimen.

Morales fue asesinado el martes por la tarde frente a la parroquia San Francisco, lugar donde el sacerdote español Antonio Rodríguez (conocido como el padre Toño) tiene la sede del programa de rehabilitación de pandilleros del Servicio Social Pasionista.

Tres horas después del homicidio del expandillero, un grupo de jóvenes se enfrentó a tiros con agentes policiales en Ayutuxtepeque. La PNC sospecha que se trató de pandilleros que llegaron al sitio, a bordo de un taxi, con el propósito de vengar la muerte.

Mijango coincidió ayer con la policía y dijo tener conocimiento de que este incidente estaba relacionado con una posible venganza. “Las palabras del padre Toño provocaron que horas después se produjera otro incidente que lamentablemente dejó a varias personas heridas y un policía muerto”, señaló.

En el tiroteo, tal como señaló Mijango, murió un agente de la PNC y otro más resultó lesionado. Uno de los pandilleros y una mujer que caminaba por el sector también fueron heridos.

El sacerdote español dijo, tras el crimen de Morales, que responsabilizaba a Mijango y a monseñor Fabio Colindres de algún atentado que podría sufrir en su contra y que terminara en su muerte. Rodríguez ha sido un crítico de la tregua entre pandillas que han mediado Mijango y Colindres.

El mediador, además, señaló que el sacerdote se ha opuesto a la tregua que impulsa junto con Colindres porque, a su juicio, Rodríguez se beneficia económicamente de su programa de rehabilitación de jóvenes.

“Ahora si el padre Toño quiere hacer protagonismo, robar cámaras y mostrarse como víctima para seguirse lucrando de la visión de violencia que azota al país, eso es otra cosa. Sería bueno preguntarle si en los 12 años que tiene de estar llevando adelante un proceso, que solo ha producido resultados pírricos, cuánto respaldo financiero ha logrado por parte de agencias importantes de cooperación que le han estado apoyando para el desarrollo de sus programas”, afirmó ayer Mijango.

Añadió que Mejicanos es el que más dificultades les ha presentado para incluirlo en la lista de municipios “libres de violencia”, iniciativa que forma parte de la segunda fase de la tregua. Según el mediador, la postura del sacerdote español ha impedido que pandilleros libres de esa zona acepten el compromiso. Rodríguez confirmó este último punto. La Alcaldía de Mejicanos le informó, según dijo, las pláticas con el mediador de la tregua.

Sin embargo, Rodríguez no cree en el trabajo de los mediadores y la tregua entre pandilleros: “El proyecto de Mijango no rehabilita ni reinserta, lo que hace es una negociación política, de construcción de poder político. Mi proyecto difiere con el suyo, lo suyo es construcción de capital político y el mío es un proyecto de transformación humano y social”.