Los venezolanos eligen el domingo a 23 gobernadores y miembros de Consejos Legislativos en unas elecciones regionales consideradas primordiales tanto para el oficialismo, que por primera vez no cuenta con la participación activa del presidente Hugo Chávez, como para la oposición.

La afluencia en las primeras horas de la jornada era baja, comparada con los pasados comicios presidenciales del 7 de octubre, cuando ya desde la madrugada se podían observar largas filas esperando la apertura de las mesas.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, informó en la televisora oficial que pasadas dos horas del horario formal de inicio, un 80% de las mesas electorales del país ya estaban abiertas.

El horario de votación en las 36.200 mesas comenzó a las 6:00 de la mañana (1030GMT) y se extendería hasta las 6:00 de la tarde (2230 GMT).

Lucena ha dicho que esperan dar un primer boletín oficial de resultados tres horas después del cierre, que en algunos centros se puede extender dependiendo de si aún hay electores en la fila por sufragar.

Unos 17,4 millones de venezolanos están inscritos en unos comicios regionales signados por la incertidumbre generada por la recaída del presidente Chávez, que por primera vez en 14 años estará ausente de una consulta electoral, y por una gran apatía entre la población.

Estas elecciones se realizan dos meses y medio después de los comicios presidenciales en los que Chávez logró una tercera reelección, y sólo una semana tras el anuncio del propio mandatario de que deberá ser operado de nuevo por el cáncer que lo aqueja.

En los comicios, el oficialismo chavista controla y busca retener y ampliar sus bastiones de las 15 gobernaciones que ya domina, frente a las ocho de la oposición, de los 23 estados venezolanos.

El cáncer que enfrenta Chávez, de 58 años, ha dominado la escena venezolana, al punto que los medios oficiales no paran de transmitir desde consignas y actos religiosos en los que se ora por la salud "del comandante presidente", hasta mensajes de la oposición en los que expresa su solidaridad con el mandatario por el difícil momento personal que vive.

El riesgo de inhabilitación que enfrenta el mandatario por complicaciones de salud, cuando sólo faltan 25 días para la toma de posesión e iniciar un cuarto mandato, ha acrecentado la incertidumbre en el país en medio de difíciles circunstancias económicas generadas por un gigantesco déficit, estimado en 15% del PIB, y fuertes presiones en el mercado cambiario originadas por la merma en la entrega de dólares oficiales.

La Constitución estipula que el presidente electo debe asumir el cargo ante la Asamblea Nacional el 10 de enero.

El oficialismo, que por primera vez no ha contado con su máximo líder en una contienda electoral, apuesta a arrebatarle a la oposición las ocho gobernaciones que controla para consolidar su proyecto político hegemónico y la implantación del modelo socialista y el llamado "estado comunal".

Derrotar al ex candidato presidencial Henrique Capriles, que está optando por reelegirse como gobernador del estado central de Miranda, se ha convertido en uno de los principales objetivos del oficialismo en esta contienda, que de concretarse representaría un duro golpe para la oposición que tiene al joven líder, de 40 años, como su prominente figura.

"Deseo que el presidente se recupere, pero creo que aquí va a haber cambio... Pienso que vamos pronto a otras elecciones", dijo Alida Delgado, una abogada de 62 años, quien junto con otras 20 personas esperaba en un centro electoral al este de la ciudad.

"Todos tenemos mucha angustia, mucha incertidumbre", agregó al ser consultada sobre cómo se sentía en medio de los problemas de salud de Chávez y la actual situación del país, pero también se mantiene "con mucha fe, mucha esperanza", aseguró.

De perder Capriles la gobernación de Miranda, o Pablo Pérez la reelección en la gobernación del estado occidental petrolero del Zulia, algunos analistas creen que podría desatarse una grave crisis en la oposición y resquebrajar su unidad.

Capriles y Pérez son las mejores cartas con las que cuenta el bloque opositor para ir a una eventual elección presidencial, y enfrentarse al vicepresidente Nicolás Maduro, que sería el postulado del oficialismo pero cuya popularidad está muy por debajo de la Chávez.

La postulación presidencial de Maduro es una opción que se ha manejado porque según la Constitución, si el presidente no puede asumir su nuevo mandato, o incluso se declara antes impedido por razones de salud, debe llamarse a nuevas elecciones generales. La oposición, por su parte, está apostando en estos comicios regionales a mantener sus ocho gobernaciones y lograr otras para asegurar un equilibrio político en el país.

El analista político Carlos Raúl Hernández afirmó, que para ambos bandos, estas elecciones regionales son "muy importantes" porque representan el "punto de arranque" para unas eventuales elecciones presidenciales que podría darse el próximo año en el caso de que Chávez sea declarado inhabilitado.

Hernández dijo en una entrevista telefónica con The Associated Pres que, para la oposición, estos comicios constituyen una oportunidad fundamental para contener la "imposición de un esquema bastante totalitario de gobierno" por la vía del "estado comunal", que es una nueva organización política impulsada por Chávez.

Ese estado comunal se basa en los denominados "consejos comunales" Hernández indicó que en el caso del oficialismo la consulta regional también servirá para "perfilar los liderazgos" dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

La abstención, que suele ser mucho mayor en los comicios regionales en comparación las presidenciales, se ha convertido en la mayor amenaza tanto para el oficialismo como la oposición. La cercanía de las festividades navideñas podría acrecentar la abstención en esta oportunidad.

"La enfermedad del presidente va a inhibir a mucha gente a votar porque Chávez ha creado un estilo de liderazgo mesiánico, absolutamente personalista, caudillista", dijo Hernández. "Y hay mucha gente (a la) que solo le interesa Chávez, no le interesa ni siquiera los gobernadores".