El Manchester United logró ayer su decimoséptimo título de liga de Inglaterra, luego de superar a domicilio al Wigan 0-2 y librarse definitivamente del acoso al que fue sometido en el tramo final del curso por el Chelsea, que terminó en la segunda plaza y que fue incapaz de ganar su encuentro frente al Bolton, empatando 1-1.
El conjunto de Alex Ferguson, quien logra su décima corona en la Premier desde el banquillo del United, no desperdició el hecho de afrontar la última sesión del curso con todo a favor y solo pendiente de sí mismo.
Un penalti, transformado por el portugués Cristiano Ronaldo a la media hora de juego, tranquilizó el ánimo de los “Diablos rojos”. Ferguson tiró de toda su artillería para celebrar el éxito. Incluyó entre los titulares a Wayne Rooney, a pesar de la hernia que condiciona su rendimiento, y también al argentino Carlos Tévez.
Pero fue el galés Ryan Giggs el que redondeó la faena para el United minutos después de que el Chelsea se adelantara frente al Bolton, en Stamford Bridge, con un tanto del ucraniano Andrey Shevchenko, y dejara a expensas de un gol el desenlace de la liga.
El destino fue generoso con los estandartes del campeón. Impulsó a Ronaldo, el principal referente del actual United, con el tanto de penalti. Pero también tuvo un espacio para Ryan Giggs. El galés representa gran parte de lo que la entidad ha sido en los últimos años. El volante, con casi 35 años, se ha convertido en el futbolista que más partidos ha disputado con el Manchester. En el choque ante el Wigan igualó al mítico Bobby Charlton (758 apariciones), al que superará en cuanto irrumpa al terreno de juego en la final de la Liga de Campeones, dentro de 10 días.
Al final, un tanto de Kevin Davies, en el último minuto, frustró la victoria del Chelsea, dio el empate al Bolton y sentenció el éxito del Manchester United, el segundo consecutivo.
A última hora
El Arsenal, por su parte, finalizó la temporada en la tercera plaza, que redondeó con una victoria en el campo del Sunderland, gracias a un gol de Theo Walcott a la media hora de partido.
El Everton y el Aston Villa amarraron la quinta y sexta plaza, que da opción a la Copa de la UEFA. El conjunto de Liverpool, donde ha brillado Mikel Arteta, se impuso al Newcastle por 3-1, mientras que el Aston Villa empató a domicilio frente al West Ham 2-2.
El Middlesbrough obtuvo la goleada del campeonato. Tras un año irregular arrolló al Manchester City (8-1), liderado por el brasileño Afonso Alves, quien firmó tres de los tantos.
El Birmingham ganó 4-1 al Blackburn pero no pudo evitar el descenso. Irá a la segunda categoría inglesa, junto al Derby, caído hace varias jornadas, y el Reading, que goleó precisamente al colista (0-4), pero al que dieron la espalda el resto de resultados. Especialmente el del Fulham, que derrotó al Portsmouth, resultado que le bastó para dejar sentenciado al Reading al descenso.