La vida es una caja de sorpresas. El futbolista juvenil Cristiam Bustillo nació con los “santos” de espalda: antes de cumplir seis años, la delincuencia le robó a su padre y luego su madre emigró a los Estados Unidos en busca del “sueño americano”. Hoy, a sus 15 años, la suerte le sonríe a flor de piel.
Cristiam, hijo del legendario jugador Óscar “Tito” Díaz —asesinado el 12 de diciembre de 1998—, se integrará a las divisiones inferiores del Sevilla.
La dirigencia de los sevillistas ve en el juvenil cuscatleco una “joya” capaz de pulir y Bustillo está que no cabe de felicidad.
“Estoy my contento, muy feliz con la oportunidad que se nos ha dado”, dijo el muchacho a LA PRENSA GRÁFICA.
Admirador del astro argentino Lionel Messi y del brasileño Daniel Alves, Bustillo es un chico dotado en técnica. FESA lo define como un jugador veloz, explosivo, desequilibrante, efectivo en definición y con buena visión de juego.
“Tengo muchas virtudes y dicen que mi padre era bueno y rápido como yo.”
Bustillo no llegó al fútbol por casualidad: en los primeros años de su infancia, iba al estadio para ver jugar a su padre y luego, a los cinco, entró a las escuelas del Municipal Limeño. Él permaneció ahí hasta los 13, cuando ingresó al programa de FESA.
Hoy, dos años más tarde, Cristiam está convencido de que su profesión será el fútbol.
“Voy ha trabajar fuerte para, de ser posible, llegar al primer equipo del Sevilla”, prometió.
Del Cafetalón al Sevilla
La historia de Rubén Sigüenza es menos dramática, pero tiene algunas semejanzas con la de Bustillo.
Nacido en el seno de una familia humilde, procreada por Rubén Sigüenza (padre) y Ana Vilma Henríquez, Rubén (hijo) se enamoró formalmente de una pelota de fútbol a los nueve años.
Asegura que los primeros golpes a un balón los dio en las canchas del Cafetalón, donde estuvo hasta los 12 años, cuando expuso sus dotes en FESA y donde, luego, encontró cabida.
Hoy, con apenas 14 años, tiene abiertas las puertas del Sevilla para jugar en la categoría de cadetes.
“Me siento muy alegre por la oportunidad que me ha brindado el Sevilla. Mi sueño es llegar al primer equipo y espero cumplirlo, primero Dios”, dijo Rubén, quien tiene como referencia en el fútbol español a Jesús Navas, del Sevilla.
Él juega como volante derecho y de mediapunta y, a la vez, se define como un jugador rápido, encarador y de excelente disparo a marco.
Al igual que Cristiam, Rubén se ha quedado viviendo en el país con parientes, ya que su madre emigró a Milán (Italia). Ella se fue hace dos años y luego mandó a traer a toda su familia, pero Rubén decidió quedarse para practicar el fútbol.
Actualmente, Cristiam y Rubén participan en un gira organizada por FESA en España y Grecia. Hasta ayer, habían jugado con las inferiores del Sevilla, del Cádiz, del Córdoba, del Recreativo y se disponían a enfrentarse ante el Real Madrid.
Humberto Cuestas, director deportivo de FESA, aseguró que el lunes viajarán a Grecia para jugar dos partidos ante los juveniles del AEK. Regresarán al país el 30 de mayo y partirán a Sevilla en agosto.