Eva María Dimas cumplió ayer, en horas de la tarde, su última jornada de entrenamiento en esta capital y quedó lista para viajar hoy rumbo a Colorado Spring, en Estados Unidos.
Desde que recibió la invitación de la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas, a principios de este mes, para asistir a los Juegos Olímpicos de Pekín, Eva inició —de la mano de su instructor, Roberto Guerra— un intenso plan de preparación que busca lograr la máxima condición para el evento.
Al mismo tiempo, y apoyado por un alto ejecutivo de la IWF, su tío Valerio Fontanals (miembro del directorio federativo), inició gestiones para que ella fuera recibida en el Centro de Alto Rendimiento Olímpico, en Colorado Spring, para una base de entrenamiento de un mes.
“Hubiéramos querido disponer de más tiempo, pero a estas alturas, cuando se ha entrado en la recta final hacia los Juegos Olímpicos, tenemos conocimiento que allá está bien saturado, pero algo es algo y viajamos con el objetivo de aprovechar todo lo posible”, expresó la campeona internacional de halterofilia.
Transpirando emoción, Eva María explica que ya ha estado en el mencionado centro y considera que los resultados han sido satisfactorios.
“Yo estoy muy agradecida con todo el apoyo que recibo aquí, porque eso me ha permitido proyectarme internacionalmente, pero debo decir que allá, en Colorado Spring, todo es diferente. El atleta dispone de todo lo necesario para una preparación integral y no tiene que preocuparse por aspectos afines”, explica la máxima referente de las pesas nacionales.
En este aspecto, destaca que todo atleta, al margen del deporte que practique, cuenta con una alimentación acorde al gasto de sus energías; chequeos médicos y todo el equipo necesario para dedicarse a su trabajo, en este caso, levantar pesas.
“Obviamente son detalles que hacen la diferencia y que a uno como deportista lo motivan e incentivan a trabajar duro en busca de superar las marcas y darle gloria a los colores patrios”, dice Eva María.
Para la mujer de los ojos verdes y la sonrisa carismática, estos serán sus terceros Juegos Olímpicos, gracias a una invitación de la IWF, por ser ella una de las atletas de mejor marca continental y un buen historial.
Tras finalizar su mes de preparación, ella viajará de Colorado directamente a Pekín, para competir en la categoría de los más de 75 kilos.