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“Contra Alianza será un juego más”

Luego de 14 años con Alianza, Óscar Navarro dijo adiós al plantel capitalino para irse al Chalatenango. La nueva dirigencia alba, encabezada por Lisandro Pohl, no le renovó el contrato.

k Christian Peñate
accion@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 7/4/2008

Rubén Alonso y Carlos Reyes, dos ex futbolistas uruguayos, están muy presentes en la vida futbolística del ex volante de Alianza Óscar Navarro. Estos dos charrúas, que llegaron al país en su etapa de jugadores a mediados de la década de los ochenta, son los ex aliancistas a los que más ha admirado Navarro. Luego, por aquellas cosas del destino, los dos suramericanos fueron técnicos del volante de marca en Alianza en 1998. Allí le dieron la oportunidad para que saltara del equipo de las reservas al cuadro mayor. En ese mismo campeonato, los paquidermos se llevaron la corona.

Fue en 1999 cuando Navarro se quedó de una sola vez en el equipo mayor. La camisola número 32, que usó en su era de reservista, pasó a ser historia. De allí en adelante sería el dueño de la elástica número 6 del cuadro capitalino. El contención había dado el paso al equipo grande junto a Juan Carlos Serrano, Ramiro Carballo y otros. Después de algunos años ellos se convertirían en los buques insignias del conjunto blanco. Navarro se ganó un nombre en el equipo capitalino, además de eso levantó tres coronas de campeón con los paquidermos. Pero a pesar de esas alegrías, su relación con Alianza llegó al final. La nueva dirigencia, encabezada por Lisandro Pohl, no le renovó contrato y se tuvo que ir hacia el norte para enrolarse con Chalatenango. Hay algo que nunca olvidará: el himno albo. Lo aprendió de memoria.

¿Cuál es el sentir y pensar de Óscar Navarro luego de su salida de Alianza, un equipo donde militó por más de 10 años?

Bueno, se terminó el contrato y con la nueva administración que llegó, no pude renovar. En verdad, estoy contento con esta puerta que se me ha abierto en Chalatenango. Estamos contentos porque vamos a tener que demostrar el trabajo que cada vez realizamos. El trabajo que hice en Alianza ahora me toca demostrarlo en Chalatenango. Le ofrezco trabajo a la afición de Chalatenango, para que las cosas salgan bien para Chalate.

¿Se va de Alianza de la mejor forma?

En realidad, se me terminó el contrato y cuando eso pasa, uno queda a la espera de si le van a volver a contratar o no. En Alianza no se me renovó, pero me siento contento porque tengo trabajo y eso es lo importante. Tenemos que demostrar lo que hemos hecho en años anteriores.

¿Esperaba que la nueva dirigencia del equipo albo, encabezada por Lisandro Pohl, le renovara contrato?

Uno siempre tiene que estar preparado para todo tipo de cosas. Siempre me he manejado de la misma forma. Yo siempre he estado preparado psicológicamente para cualquier situación.

¿Va a extrañar al Alianza?

Son etapas. Como dicen por allí, ahora hay que darle vuelta a la página. Alianza me dejó muchas cosas bonitas, pero ahora hay que pensar en el nuevo equipo en donde uno va a laborar. Ahora tengo la mente puesta en Chalatenango.

¿No le queda ningún sentimiento por Alianza, donde jugó por 14 años?

No, para nada. Estoy tranquilo. Siempre le he dado gracias a Dios cuando a uno se le abren las puertas. Uno las toca y Dios le tiene preparada más de alguna.

Entonces, ¿qué le deja tanto tiempo de militar en Alianza?

Me deja muchas alegrías, por los tres campeonatos que conseguí ganar con el equipo.

¿Y esos tres campeonatos que logró con los albos no le dejan un sentimiento especial por Alianza?

Uno se siente contento por el tiempo en que estuvo en el equipo, pero como repito, ahora hay que darle vuelta a la página. Alianza ya pasó y ahora hay que pensar en Chalatenango. Ahora tengo que trabajar duro para ganarme a esa afición chalateca.

Parece que le ha sido fácil cerrar el capítulo con Alianza...

En realidad, uno tiene que estar preparado para todo esto. Uno debe estar mentalizado en que no toda la vida va a estar en un equipo.

¿Es aliancista?

Sí. Uno siempre nace con eso. Pero he estado mentalizado en que uno debe defender una camisa con todo.

¿Qué es lo mejor que le dejó su paso por Alianza?

Los tres campeonatos. El primero fue en 1998, el segundo en 2001 y el tercero en 2004.

¿Cuál fue el momento más amargo con los albos?

Fueron muchos, pero uno siempre tiene que recordar lo bueno. Para mí, lo bonito fueron esos tres campeonatos que logré con el plantel.

¿Qué puede comentar del doctor Óscar Rodríguez, uno de los otrora dirigentes de Alianza?

Ese punto no me gustaría tocarlo. Me gustaría tocar los tres campeonatos que me dejó el equipo y nada más.

¿Y qué puede decir del Alianza que administró la familia Padilla de 2001 a 2005?

No me gustaría meterme allí.

¿A qué jugador de Alianza ha admirado más?

Desde pequeño admiré a los uruguayos Rubén Alonso y Carlos Reyes (jugaron en Alianza a mediados de la década de los ochenta). Además, ellos fueron los que en sus etapas como entrenadores me dieron la oportunidad de debutar en liga mayor. Con ellos fui campeón en 1998. Ese año me dieron la oportunidad de salir de la reserva y ese año ganamos el título.

¿Cómo veía a Alianza cuando usted era un niño?

Tenía jugadores con mucho carácter y lo demostraba dentro de la cancha. El primer juego que vi de Alianza fue contra un equipo que se llamaba CESSA. El marcador fue de 2-1 a favor de Alianza.

¿Qué le deja en su carrera el hecho de haber sido compañero de Milton “Tigana” Meléndez y Adonai Martínez?

Fueron jugadores de mucha experiencia y uno aprendió de ellos muchas cosas positivas. En ningún momento ellos te dejaron a un lado, siempre nos apoyaron en todos los sentidos. Te aconsejaban. Hay que agradecerles eso. Desde que yo estaba en las reservas del equipo, el sueño era debutar en la liga mayor. En las reservas uno estaba a un paso de jugar en la liga mayor.

¿Tendría algún significado especial para usted enfrentar a Alianza?

Para nada. Será un partido más.

¿Cree que usted fue de los jugadores albos que se identificaron de forma singular con la afición alba?

Creo que por los años en los que jugué en el equipo, la afición siempre estuvo pendiente de uno. La gente se fija en el trabajo que uno realiza en el equipo.

¿No extrañará que la barra alba coree su nombre a la hora del calentamiento muscular antes de cada juego?

Claro. Son cosas bonitas que uno deja allí en el equipo.

¿No va a echar de menos la camisola número 6 de Alianza, que fue la que usted usó cuando empezó a formar parte del equipo de primera división?

Son cosas que uno deja en el equipo, muchos momentos felices. Eso va a quedar grabado allí en la mente de uno. Pero como dije antes, hay que darle vuelta a la página.

Foto de LA PRENSA/Javier Aparicio

“El trabajo que hice en Alianza ahora me toca demostrarlo en Chalatenango. Le ofrezco trabajo a la afición de Chalatenango, para que las cosas salgan bien para el equipo.”

“Como dicen por allí, ahora hay que darle vuelta a la página. Alianza me dejó muchas cosas bonitas, pero ahora hay que pensar en el nuevo equipo en donde uno va a laborar.”

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títulos

ganó con Alianza Óscar Navarro en los 14 años que militó para ese equipo. Relató que antes de jugar como volante de contención, ocupó la posición de zaguero central. Lo hizo como volante de marca hasta que el técnico chileno Juan Carlos Carreño le descubrió la virtud de jugar como contención.