Visita. El canciller de El Salvador, Hugo Martínez, y el de Honduras, Arturo Corrales, recorrieron el “Puente de la amistad” en su visita a la frontera.

El ministro de Relaciones Exteriores de la República de El Salvador, Hugo Martínez, y el secretario de Estado de Relaciones Exteriores de la República de Honduras, Arturo Corrales, se reunieron ayer en la frontera de El Amatillo, en La Unión, para verificar los avances de la puesta de operación del “Puente de la amistad del Japón y Centroamérica”.

En dicha reunión se firmó una declaración en la que ambos cancilleres se comprometieron en optimizar la construcción de la unión aduanera, mediante una gestión efectiva de la aduana de El Amatillo, basándose en un modelo de integración virtual, operativa del comercio y tránsito internacional de mercancías.

Entre los anuncios realizados por los funcionarios está que a partir del 15 de abril los vehículos pesados transitarán únicamente por el referido puente y la antigua estructura será utilizado por peatones, nacionales y extranjeros, que quieran cruzar esta zona de la frontera.

Inversión

El Gobierno de Japón aportó a ambos países más de $15 millones en 2006 para la construcción del puente, que fue inaugurado en 2099; desde esa fecha, según los funcionarios, se ha utilizado 15% con relación a las expectativas con las que fue creado.

El canciller salvadoreño expresó que hay un compromiso de optimizar la infraestructura y crear una caseta única para incrementar los flujos comerciales, de mercancía y de personas entre El Salvador y Honduras; intercambiar información y crear una plataforma electrónica, para que los trámites sean realizados en un 100% vía electrónica.

El objetivo final es convertir el puesto de control fronterizo de El Amatillo en una aduana de paso, que garantice el tránsito expedito tanto de personas como de mercancías, para garantizar así a los usuarios una máxima seguridad y efectividad en los controles que se aplicarán en un tiempo récord.

Agilidad

Se espera que con la implementación de la caseta única entre ambos pasos migratorios se reduzca en un 80% el tiempo de espera de los motoristas de carga pesada.

Además, los directores de migración de ambos países se comprometieron a incrementar el número de personal, antes, durante y después de las vacaciones de Semana Santa. Asimismo se aseguró que la atención será las 24 horas.