El nuevo presidente de la Federación Salvadoreña de Voleibol (FSVB), Óscar Valdez, confirmó ayer su ofrecimiento de amnistía general para todos aquellos jugadores, de ambas ramas, que habían sido castigados o marginados por la junta directiva anterior, liderada por Manuel Lozano.

En este aspecto, entre algunos de los casos principales estaban el de Laura Molina, Yvonne Soler, Arnoldo Quintanilla, Emilia Juárez, Lil Porras, Gerson Rodríguez, dos jugadores del Santa Cecilia y varios integrantes del Champagnat.

“Por supuesto”, respondió Valdez, al ser consultado sobre la efectividad de su ofrecido acuerdo de decretar una amnistía general, tras ganar, hace un mes, la presidencia de este deporte.

Fue más allá e ilustró: “Aquí hay un asunto bien importante. Según los estatutos, estas sanciones solo las puede establecer la comisión disciplinaria y no la junta directiva de la federación y no había tal comisión. O sea que estaban abusando y extralimitándose en sus funciones, sancionando atletas”.

Sobre el caso de Yvonne y Laura, Óscar Valdez dijo que eran afectadas “por un bloqueo, por un favoritismo para beneficiar a otra jugadora” de la modalidad de playa.

Reiteró la existencia de un “saqueo” en las oficinas federativas, de cuyo caso ya tiene conocimiento el INDES y ya se ha levantado un inventario.

Con respecto a las selecciones de sala, informó que el equipo femenino es entrenado por Nery Henríquez, porque no se llegó a un acuerdo de continuidad con Ingrid Rivas. El masculino, por su parte, es conducido por Gabriel Linares.

“Incluso en playa, con las parejas recién clasificadas, ya estamos trabajando para los Centroamericanos, esperando arreglar el tema de los uniformes, que tienen que ser homologados por la FIVB y que implica un costo de $4,500”, detalló Valdez.