Genes. El maíz puede tener una o más inserciones de genes. En El Salvador se ha hecho prueba con maíz que resiste la plaga del gusano cogoyero.

El uso de semillas genéticamente modificadas está ganando terreno en Centroamérica, de acuerdo con información provista por CropLife. Aunque ya El Salvador cumple los requisitos para comercializar este material, todavía no están aprobadas las leyes.

Rafael Vega, gerente en biotecnología de CropLife Latinoamérica, destacó el caso de los países vecinos.

El año pasado concluyó en Guatemala un proyecto experimental de maíz blanco transgénico sembrado sobre una hectárea. Vega detalló que como resultado se había obtenido un incremento de 150 quintales de maíz (grano para consumo) por manzana, es decir, un incremento del 25% frente al rendimiento promedio de ese país.

Además, en la zona no hubo necesidad de aplicar plaguicida para combatir al gusano que roe las entrañas de la mazorca. Por otro lado, “tienen previsto aprobar las leyes para la comercialización a finales del tercer trimestre de este año”, adelantó Vega.

Honduras es el país que más tiempo lleva implementando esta tecnología, principalmente en la provincia de Olancho. Mientras que en 2011 se cultivaban en la zona 26,000 hectáreas, 2012 cerró con 30,000 hectáreas sembradas con maíz transgénico. Para este año, la expectativa de siembra de esta tecnología agregaría entre 1,500 a 5,000 hectáreas nuevas.

De hecho, según Vega, los hondureños experimentan con un arroz llamado “round-up ready”, genéticamente modificado para ser resistente a la toxicidad de los herbicidas.

Finalmente, Panamá también ya dio pasos aún más largos. La etapa de prueba para arroz, mosquitos y salmón con inserción de genes ya terminó. El marco regulatorio fue elaborado en 2012 y está pendiente de su aprobación en el congreso.

“Los países vecinos nos hicieron el mandado y en El Salvador no hay voluntad política para aprobar las leyes”, denunció Vega.

El Salvador ya realizó tres pruebas con maíz blanco y amarillo genéticamente modificados, donde se reportó un rendimiento de hasta 125 quintales por manzana. Si bien el país cuenta con el marco jurídico necesario, la ley para comercializar los transgénicos todavía no ha sido aprobada.