Barcelona y Málaga vivirán hoy su segundo enfrentamiento en tres días, aunque esta vez será en el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey de España. ¿Habrá supremacía azulgrana o revancha andaluza?

Los caprichos del calendario y el sorteo determinaron que ambos rivales se midan en tres ocasiones casi consecutivas y ahora llega el turno del segundo asalto, aunque en competición y escenario diferente.

Si el domingo el Barcelona dio una exhibición en la Liga española para ganar por 3-1 en feudo malagueño, ahora el conjunto andaluz visita el Camp Nou con el objetivo de sumar un buen resultado que le permita aspirar a la clasificación en la vuelta y delante de sus hinchas.

“Lo bueno y lo malo es que hay menos manera de sorprender, pero a estas alturas ya nos conocemos todos. No hay rivales que no conozcas, pero jugar contra un equipo tres veces en 10 días genera un cierto desgaste. Viendo los resultados se verá si ha sido positivo o negativo”, analizó recientemente el defensor del Barcelona Javier Mascherano.

Efectivamente, los dos rivales se conocen bien y no cabe esperar demasiadas sorpresas de dos equipos con un estilo de juego innegociable y hasta parecido, pues a ambos les gusta el juego combinativo.

El Barcelona podría introducir cambios respecto al equipo que jugó el domingo y es probable que el chileno Alexis Sánchez encuentre un hueco en el once inicial. También podría jugar Carles Puyol en el centro de la defensa acompañando a Gerard Piqué.

Quien no estará seguro es el internacional español David Villa, con una lesión muscular.

El Málaga acude a la cita con la idea de mejorar esos “pequeños detalles” que son capaces de desequilibrar un duelo ante un equipo como el Barça.

Manuel Pellegrini, su técnico, se quejó de “un error puntual” para justificar la derrota de su equipo el domingo, hablando de una acción desafortunada del centrocampista Ignacio Camacho que propició el gol inicial de Lionel Messi. Y ese tipo de detalles son lo que querrá corregir para su equipo.