Las oficinas del Proyecto Mesoamérica esperan impulsar una iniciativa que pretende promover la iluminación eficiente mediante la eliminación de focos incandescentes a escala regional.

En el programa En.lighten, la principal apuesta es reducir la factura del consumo energético en el ámbito residencial en aproximadamente $225 millones anuales, en conjunto en los países del Proyecto Mesoamérica (Centroamérica y República Dominicana).

“En todos los planes y las políticas de los países hay muy claramente definidas medidas para sustituir el tipo de iluminación que se está utilizando ahorita, y para buscar la eficiencia a partir de nuevos equipos y nuevas tecnologías”, dijo Elayne Whyte, directora ejecutiva del proyecto.

Si bien cada país adoptará la tecnología que más se adecue a sus necesidades (LED o fluorescente compacta), según proyecciones del Proyecto Mesoamérica, se espera que para finales de 2013 todos los países de la región hayan migrado de tecnología, por lo menos en el ámbito residencial.

Uno de los puntos sensibles de la iniciativa es la inversión que las familias tendrían que realizar para adoptar la iluminación eficiente mediante la compra de focos ahorradores o LED, y la accesibilidad en términos de costos que estos puedan tener sobre todo en familias de bajos ingresos.

Ante esto, Javier Otero, consultor del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), afirmó que cada Gobierno podrá disponer de una lista de políticas de apoyo que Proyecto Mesoamérica y ese organismo recomendarán, como subsidiar compra de focos ahorradores, eximir de impuestos, pago a plazos de los focos ahorradores mediante la factura eléctrica e incluso realizar negociaciones como bloque de países con fabricantes para lograr mejores precios. Mario Cáceres, director de Eficiencia Energética del Consejo Nacional de Energía (CNE), dijo que se espera que el PNUMA apoye al país con asistencia técnica y asesoría de expertos sobre variables técnicas y logísticas para poder realizar el cambio de iluminación.