Peligroso. César Antonio López Larios es procesado por el delito de extorsión, mientras que la PNC lo señala como el cabecilla de una pandilla de Santa Ana.

César Antonio López Larios, considerado por las autoridades policiales como uno de los pandilleros más peligrosos de la zona occidental del país, fue capturado por la Policía Nacional Civil (PNC) en la 8.ª avenida norte del municipio de Nueva Concepción, Chalatenango, donde se mantenía escondido.

En la captura se le decomisaron varios teléfonos celulares y una computadora con la cual se cree coordinaba las actividades delictivas, dijo la policía.

Hasta su captura la PNC mantenía a López Larios en la lista de los más buscados junto a otros dos jefes de pandillas que ya guardan prisión en diferentes centros penitenciarios del país.

De acuerdo con el comisionado Omar García Funes, jefe de la región occidental de la PNC, el detenido es el cabecilla de una pandilla de Santa Ana y junto a los ya capturados José Antonio Terán (“Chepe Furia”) y José Roberto Berganza Batres (“Tecolote”) eran los encargados de dar las órdenes para cometer diferentes hechos delincuenciales en Atiquizaya, Ahuachapán y Texistepeque, respectivamente.

López Larios fue condenado a 15 años por un homicidio, pero solo cumplió la mitad de la pena.