E l Pew Research Center es uno de los centros de medición estadística más respetados en Estados Unidos y el que más estudios específicos ha hecho sobre la población latina en este país. Desde 2010 estudian las cifras arrojadas por el censo nacional elaborado ese año y analiza las proyecciones que esos números permiten hacer sobre el crecimiento de los latinos o sobre las tendencias estadísticas que marcan a ese grupo poblacional. En esta entrevista, el director asociado del Pew, Mark Hugo López, explica las razones en las que el Pew sustenta su proyección de que en poco tiempo los salvadoreños sustituirán a los cubanos como el tercer grupo más numeroso de latinos en Estados Unidos. Además, López habla también del poder del voto latino y su creciente influencia en la política. Un dato muy importante de cara a los próximos eventos electorales y que definirá la política estadounidense.

El Pew reveló hace poco que los salvadoreños estamos por convertirnos en la tercera minoría hispana en Estados Unidos…

Y aún veremos más crecimiento, porque es población que sigue viniendo, y seguiremos viendo crecimiento de esta población aunque los flujos migratorios eventualmente disminuyan. Por más de 50 años los cubanos han sido el tercer grupo más grande entre los hispanos, pero parece que eso está por cambiar y que los salvadoreños se convertirán en el tercer grupo más grande.

¿Cómo se explica? ¿Es porque somos más jóvenes o ha sido el ritmo de nuestra migración más rápido durante los últimos años?

No es necesariamente el ritmo de la inmigración salvadoreña, aunque ese sí es un factor que ha influido. El factor más importante es la diferencia en los rangos de edad: si ves a la población cubana, su promedio de edad es 40, y en el caso de los salvadoreños es de 29; esa es la razón más importante. También influye que, en general, los cubanos tienen familias más pequeñas que los salvadoreños. En general, aún hay flujos migratorios procedentes de Cuba, y parece que al menos en años recientes los flujos de cubanos y salvadoreños han sido aproximadamente iguales. Más bien ha sido el ritmo de crecimiento en la población salvadoreña la razón por la que están por desplazar a los cubanos del tercer lugar.

¿Qué otras tendencias estadísticas son importantes para entender a la población salvadoreña en Estados Unidos?

Creo que hay dos cosas que destacan. Primero, es menos probable que los salvadoreños, si se les compara con la mayoría de grupos hispanos en el país, tengan un título universitario: solo el 7 % lo tienen en comparación con el 13 % que es el promedio de los hispanos en general o al 25 % entre los cubanos. El segundo indicador interesante es que cuando miras la distribución de los salvadoreños en Estados Unidos, a dónde viven, hay cosas a destacar: sí, la mayoría vive en la zona del condado de Los Ángeles, con más de 400,000 personas, pero en el área metropolitana de Washington los salvadoreños son el grupo hispano más grande, lo cual es interesante porque rompe el patrón, ya que usualmente en otras áreas metropolitanas los mexicanos o los puertorriqueños son los grupos dominantes.

¿Por qué la capital? ¿Tiene que ver con que la población inmigrante siguió a quienes emigraron hasta aquí de California en los noventa?

No hay suficientes datos para sustentar esa teoría. Lo que hay es información anecdótica, no solo de salvadoreños sino también de otras comunidades, de que un inmigrante llega a una parte específica de Estados Unidos y, si hay oportunidades, pasa la voz a su lugar de origen; es algo que parece ser cierto en los casos de los mexicanos, dominicanos y también para salvadoreños, y explica en parte por qué tenemos las tres grandes concentraciones de salvadoreños en Los Ángeles, Houston y Washington, D. C., o por qué hay grandes concentraciones de dominicanos en Boston o en Nueva York. Las conexiones familiares y comunitarias ayudan a la gente a saber dónde ir o dónde encontrar la red de apoyo que necesitan para establecerse.

¿Cuáles son los principales rubros de la economía que emplean a los salvadoreños?

Entre los salvadoreños en edad de trabajar, la mayoría está empleada en los sectores financiero y de información, pero también en los sectores de servicios, mantenimiento, transporte. Es, de hecho, un panorama diverso.

¿Y en la agricultura?

No veo nada grande, pero el problema de la agricultura es que en realidad representan una porción pequeña de la fuerza de trabajo. La pregunta es cuál es en ese grupo la relación del segmento de salvadoreños con otros. En general, en los sectores de construcción y agricultura hay unos 130,000, pero esa no es ni de cerca la mayor concentración: hay cerca tres veces eso en servicios y cerca del doble en transporte. Es una tendencia similar entre los mexicanos.

En el aspecto cultural, el periódico Washington Post recientemente publicó un artículo sobre la identidad de los latinoamericanos en Estados Unidos y cómo esta ha cambiado de generación a generación…

De hecho, el periódico usó algunos de nuestros estudios para ese artículo. Esto es lo que hemos encontrado: los latinos, más que otros grupos, se identifican con sus países de origen: es más común que digan soy salvadoreño, dominicano o mexicano que digan soy hispano, latino o americano. En general es algo similar sin importar la generación.

Se ha hablado mucho de la relevancia del voto latino en la pasada elección y de cómo eso ha empujado la reforma migratoria, ¿la estadística sustenta estas afirmaciones?

El voto hispano sí marcó un récord de participación en 2012: alrededor de 11.2 millones votaron. Muchos analistas han hablado del crecimiento del voto hispano y de que había hispanos votando en todo el país, incluidos varios estados clave. El voto hispano jugó un rol importante en esta elección, que incluso pudo haber sido más importante en 2012 que en 2008. La razón por la que digo “pudo” es porque sí hubo un récord de votación; sin embargo, hubo 12.1 millones que pudieron haber votado y no lo hicieron. Aún hay mucho potencial para el voto latino y sí fue más importante que nunca en la elección presidencial, aunque no está claro si fue el factor decisivo.

Los analistas también dicen que los republicanos se han visto obligados a encarar la reforma migratoria porque el partido no será viable en las próximas presidenciales si no logran un mayor porcentaje del voto latino, ¿los datos sustentan eso?

Sí, de dos maneras. Los latinos, más que el público en general, ubican el tema migratorio en su lista de prioridades. Segundo, los latinos, más que el público en general, apoyan el camino a la ciudadanía para inmigrantes no autorizados. Entonces, en lo que respecta a inmigración y la reforma, es un tema importante para los votantes latinos. Respecto a la importancia del voto latino, es verdad que la proyección para las próximas dos o tres décadas dicen que los segmentos de votantes hispanos, asiáticos y negros crecerán; y es cierto que estos grupos votaron mayoritariamente por el presidente Obama y los demócratas. También es cierto que el segmento de votantes blancos sigue decreciendo. Todo eso puede impactar en los resultados del partido republicano, pero también está el factor del candidato: puede influir si ponen un candidato que está más conectado a la comunidad hispana o un político que es conocido entre la comunidad hispana; hay muchas variables de cómo los republicanos pueden ganar el voto latino. Como sea, los cambios demográficos en este país en las décadas por venir, y en el curso de las próximos cuatro o cinco ciclos electorales, van a dar forma a la política.

En Centroamérica empieza a analizarse si la apertura de un camino a la ciudadanía o si la reforma migratoria implica que quienes hoy son indocumentados pueden viajar a sus países y volver a Estados Unidos regularmente cambiará las relaciones económicas entre las comunidades de inmigrantes en este país y en sus lugares de origen en el resto del continente. ¿Tiene alguna proyección al respecto?

Aún no hay datos duros para responder a eso. Lo que se puede decir es que, a lo largo de los años, al menos en el caso de los mexicanos, la mayoría manda dinero a casa y las remesas constituyen una de las principales formas de relación con sus lugares de origen. También es cierto que se comunican con sus países mandando regalos o ayudando a recolectar dinero para que sus parientes establezcan negocios en los lugares de origen. En el caso de los dominicanos hay mucha relación con comunidades y pueblos específicos.