Audiencia. Por al menos cuatro meses más deberán permanecer detenidos los implicados en el doble homicidio, según el fallo del juez Especializado de Instrucción.

El juez Especializado de Instrucción de San Miguel, Jorge González, envió a prisión temporal a tres hombres que están acusados del homicidio de dos adolescentes que estudiaban en una escuela del municipio de Lolotique, departamento de San Miguel.

González aseguró que las pruebas entregadas por la fiscalía son suficientes para ligar a los imputados en el doble homicidio de los estudiantes y en los robos a mano armada por los que son procesados.

González concedió cuatro meses a la fiscalía para terminar de recabar la mayor cantidad de elementos probatorios a fin de sustentar la acusación en contra de los procesados.

Los imputados son Cristino Romero Díaz, Gibert Germaín Cisneros Hernández y Víctor Manuel Martínez, quienes también enfrentan cargos de robo agravado, pues la fiscalía asegura que son los responsables de tres asaltos a mano armada ocurridos en la ciudad de San Francisco Gotera.

“Se les decreta instrucción formal con detención (prisión temporal) para las personas que están siendo procesados por homicidio y robo agravado. Mientras tanto serán enviados a la cárcel de Jucuapa y Ciudad Barrios”, dijo González al concluir la audiencia de imposición de medidas.

En el caso de los homicidios de Luis Fernando Parada Suriano y Jonathan de Jesús Sandoval, la fiscalía presentó la declaración jurada de un testigo con criterio de oportunidad, así como actas de reconocimiento fotográfico, bitácoras de llamadas y otros documentos más que vinculan a los imputados a los asesinatos.

De acuerdo con el jefe de la oficina oriental de la Fiscalía, Germán Arriaza, en las investigaciones se determinó que los estudiantes fueron asesinados por los miembros de una pandilla en venganza porque estos quisieron abandonar la estructura.

“Los muchachos querían entrar a la pandilla y estuvieron durante un período probatorio, pero después se arrepintieron y ese fue el motivo por el cual uno de los líderes decidió llamarlos a un lugar de San Francisco Gotera, de donde los llevaron a un cerro cercano y los mataron con arma de fuego”, explicó Arriaza.

La fiscalía sostiene que los pandilleros incluso habían cavado un agujero en el cerro El Tunco, en San Francisco Gotera, para enterrar los cadáveres de las víctimas de 15 y 16 años que estudiaban en un centro escolar de Lolotique.

Según la policía, los estudiantes fueron asesinados el 19 de noviembre, en las inmediaciones de unos cerros ubicados a cuatro kilómetros al suroeste de San Francisco Gotera. Los adolescentes habían sido reportados por sus padres como desaparecidos.