Este año los agricultores tendrán acceso a una semilla de frijol que se puede sembrar a cinco metros sobre el nivel del mar: una altura insólitamente baja en la historia de este cultivo.

El Centro Nacional de Tecnología Agrícola y Forestal (CENTA) tiene previsto lanzar la semilla CENTA Costeño, una variedad que requirió de siete años de investigación, pruebas y validaciones.

El Costeño se podrá sembrar entre cinco y 1,500 metros de altura sobre el nivel del mar, de manera que se podrá cosechar cerca de la playa (como su nombre lo dice). Su rendimiento no baja de los 35 quintales por manzana, un poco más del promedio nacional, que es de 20 quintales por manzana.

La cualidad de poder cultivarse en terrenos antes prohibidos para el frijol lo distingue de su hermano mayor, el Centa Pipil. Mario Parada Jaco, gerente de investigación en la institución, explicó que, de hecho, el Costeño tiene las mismas fortalezas que el Pipil.

El Costeño, por ejemplo, viene programado para resistir altas temperaturas y falta de humedad.

Por otro lado, es tolerante al virus llamado mosaico. Así, el productor deberá aplicar una o dos veces, como máximo, el plaguicida; mientras que en el caso del frijol rojo de seda se requieren de hasta 12 aplicaciones de agroquímico en el ciclo.

Comercio y nutrición

Junto a su capacidad de crecer con poca altura, favorecer el medioambiente y reducir costos, los investigadores del CENTA lograron agregar más propiedades pensadas también para el consumidor.

“En todas las investigaciones se toma en cuenta a la mujer de la zona rural”, dijo Carlos Reyes, investigador que lideró la constitución de esta semilla.

La semilla no es apta para el consumo humano, porque contiene veneno y otros químicos peligrosos para la salud humana y animal. Sirve solo para colocarla en la tierra y obtener el grano, que es el producto adecuado para el consumo familiar e industrial.

El grano que se obtendrá con el Costeño tiene dosis adicionales de hierro y zinc. “Queremos ayudar a bajar la desnutrición infantil y el riesgo de abortos”, dijo Reyes. Además, la constitución de la sopa es similar a la de otros frijoles de amplio consumo en los mercados.

Reyes también destacó que se han ocupado de ayudar al productor con otro ingrediente. Los granos que se obtengan con el Costeño tendrán un color rojo muy encendido, que permitirá al agricultor aspirar a un precio más alto en el mercado. “Nuestro productor es castigado por el color del grano”, explicó Reyes. La diferencia entre una variedad de frijol negro para consumo y otro rojo puede ir hasta los $10 por quintal.

Expectativas

Parada Jaco explicó que han programado el lanzamiento del Costeño para febrero, en Los Monjes, cantón El Zapote, departamento de Ahuachapán. Ahí, una cooperativa de agricultores protagonizó las validaciones para encontrar la versión final de la semilla.

Desde el lanzamiento hasta el uso masivo de una semilla pueden pasar hasta tres años, cuando posiblemente esté por anunciarse una variedad nueva.

Parada Jaco añadió que el Costeño ampliaría la frontera agrícola del frijol: si se siembra en zonas costeras, se pueden añadir 40,000 manzanas a las 150,000 en las que se siembra actualmente.

En noviembre esperan lanzar una nueva variedad de semilla para arroz, llamada A-11. Lauro Alarcón, coordinador del programa de granos básicos en el CENTA, afirmó que con esta variedad de arroz se pueden cosechar hasta 200 quintales por manzana. Igual que otros materiales lanzados en años recientes, podrá resistir la falta de humedad y tendrá nutrientes añadidos.