“Estamos más unidos que nunca... estamos unidos en la lealtad a (Hugo) Chávez y a nuestro pueblo.”
Nicolás Maduro
vicepresidente venezolano
El presidente Hugo Chávez deberá enfrentar un difícil proceso posoperatorio tras la compleja intervención a la que fue sometido en La Habana para atender la reaparición de células cancerígenas en su cuerpo, dijo ayer el vicepresidente Nicolás Maduro, en un anuncio que elevó el clima de incertidumbre y las dudas sobre el estado de salud del mandatario venezolano.
Maduro anunció en un mensaje televisado que Chávez, de 58 años, fue sometido el martes a una “operación compleja, difícil, delicada” de unas seis horas y que como consecuencia de ello “el proceso posoperatorio va a ser un proceso también complejo y duro”. El alto funcionario no ofreció detalles sobre el estado de salud actual del mandatario, qué implicaba la complejidad del posoperatorio, ni por cuánto tiempo se extenderá ese proceso.
Posible ausenciaEl ministro de Comunicación venezolano, Ernesto Villegas, pidió al pueblo que esté preparado para la posible ausencia de Chávez de su toma de posesión el 10 de enero, después de la compleja operación a la que fue sometido.
En un artículo de opinión que difundió en la página de internet del Ministerio de Comunicación, Villegas dijo que los venezolanos deben asimilar la situación de Chávez como “cuando se tiene a un padre enfermo, en una situación delicada después de cuatro cirugías en año y medio”.
“Si el mandatario no está presente para el acto de toma de posesión, nuestro pueblo deberá estar preparado para entenderlo”, escribió el ministro, y añadió: “Lo irresponsable sería ocultar lo delicado del momento actual y de los días por venir”.
El analista Ricardo Ríos afirmó que por las breves palabras y el rostro de Maduro se podría inferir que es “grave” la situación del mandatario, pero sostuvo que la escasa información aportada por el vicepresidente genera “mucha más incertidumbre”.